sábado, 16 de enero de 2010

11 - Control (支配)

11 - Control (支配)

Ligth miraba a Eros con su sonrisa típica mientras el último segundo terminaba, aquel instante fue uno de los más largos en la vida de Ligth, esperaba que de un momento a otro Eros comenzara a retorcerse como lo habían hecho los anteriores Shinigamis.
Pero algo diferente había pasado, ya que esta vez Eros no parecía sufrir cambios.
- Ligth, te creía menos ingenuo, ¿En serio pensaste que te diría me verdadero nombre? –Decía Eros con una voz tranquila.
Ligth miraba a Eros impactado, mientras sus ojos se abrían hasta su punto máximo.
- Entonces, tu planeaste esto… me forzaste a entrar al mundo Shinigami para obtener la libreta por ti, ¿no es asi Eros?... aunque pensándolo bien, ahora sé que Eros no es tu nombre verdadero.
- Tranquilo Ligth… la libreta es tuya, tu te la ganaste… es cierto que no te revele mi nombre verdadero pero eso no significa que todo lo que dije sea falso… hicimos un trato y soy un Shinigami de palabra, si tu matabas a todos los Shinigamis, la libreta seria tuya.
- ¿Entonces por que?... no, más bien ¿Cuáles son tus intenciones reales? tu plan verdadero.
Eros enmudeció unos segundos antes de continuar.
- Nunca tuve un plan más allá de lo que quedamos, mi única finalidad era matar a todos los Shinigamis, si no te dije mi verdadero nombre era por que sabia que con esa libreta tu no resistirías la oportunidad de matarme… ahora ya que nuestro acuerdo acabo debo irme Yagami Ligth.... o debería decir Kira, un gusto conocerte.
Detrás de la cabeza de Eros se escuchó un pequeño zumbido que luego se incremento y un sonido como de una carpa movida por el aire se oyó en el aparcamiento, sin duda las alas de Eros se estaban abriendo.
- Solo una cosa más Eros… ¡la libreta!... ¿Como uso la Death Note Suprema?
- ¿De que hablas Ligth? la libreta es igual que la Death Note que posees, la única diferencia yace es la habilidad de poder aumentar tus años de vida.
- No, de hecho creo que… ahí es donde te equivocas Eros.
- ¿Cómo dices? –Preguntaba Eros mirando fijamente a Ligth a través de su capucha
- Es claro que esta Death Note es muy diferente... te lo explicaré, hay varias reglas en la Death Note normal que se contradicen con las de esta libreta.
- Si, es verdad, pero la diferencia es mínima.
- Eso no me importa… el punto es que para explotar las capacidades de esta Death Note yo debo… conocer a fondo las reglas de la misma.
Eros miró a Yagami Ligth unos segundos y durante esa fracción de segundo ambos permanecieron en silencio.
- Esta bien Ligth… ya que esta Death Note esta escrita en lenguaje Shinigami para ti es imposible leerla pero te ayudare, verás todos los símbolos de mi mundo pueden ser convertidos al abecedario humano… en otras palabras yo podría traducir los símbolos para ti.
- Pero quieres algo a cambio ¿verdad? –Interrumpió Ligth
- No, descuida, no necesito nada… lo haré ahora mismo… pero si fuera tu, me iría ahora mismo a tu oficina
- ¿De que hablas?
- De ese sujeto que vino contigo.
- ¡¿Dorian?! –Interrumpió Ligth una vez más.
- Así es, ese sujeto vio como una parte de tu cuerpo entraba al mundo Shinigami.
- ¡¿Cómo?! –Preguntaba Light, quien comenzaba a sudar.
- No te preocupes, solo vio una parte de tu cuerpo con la que no podrá identificarte… para ser más exactos… tu pie Yagami Ligth.
- Maldición… Dorian, debí matarlo cuando tuve oportunidad… no, aun no, todavía no se quien esta moviendo los hilos. –Pensó Ligth. –Eros, necesito que traduzcas los símbolos… pero encargarme de Dorian es la prioridad.
- Entiendo Ligth, descuida… yo la traduciré por ti.
- No pienso dejarte la Death Note.
- Es tu decisión… yo hare la traducción por ti… la llevaré en cuanto la tenga lista.
Ligth no dijo ni una palabra más, en ese momento solo podía fijarse en un solo objetivo, su mente le mostraba imágenes de cómo matar al traidor de Dorian, mientras decidía cual seria la apropiada.
Mientras continuaba subiendo las escaleras del edificio Hammer Safe, sacudía con fuerza su ropa por la caída que hora atrás tuvo que hacer para fingir su muerte ante el rey Shinigami.
- Esto se pone interesante… por ahora disfruta la Death Note… Ligth… estaba tan interesado en ese sujeto que olvidó que nunca le dije mi nombre verdadero. –Pensó Eros quedándose en la penumbra del aun deshabitado aparcamiento

3 Horas Después
El gran pájaro de acero dio en el blanco de aterrizaje con las letras “SPK” que delataban el edificio en que Ligth había aterrizado. El cielo ya se encontraba oscuro y para ese entonces Ligth suponía que ya poca gente quedaría en el edificio
- Dorian… ¿Qué planeas?
En ese momento la mente de Yagami Ligth recordaba horas atrás el momento del despegue, solo que en aquel lugar el sol se encontraba en su pleno crepúsculo y los agentes que habían recibido a Ligth le daba noticias de Dorian.
- Ese sujeto nunca llego… -Dijo uno de los agentes
- Lo siento Sr. L pero si sabemos algo le informaremos. –Terminó la frase el otro
Pero ahora Ligth baja apresurado del helicóptero y cuando puso sus pies en tierra fue cuando se percató de todo lo que había ocurrido pocas horas atrás, y que ese mismo día había conseguido apoderarse del objeto que lo convertiría en un dios absoluto.
Ligth ya había bajado dos pisos y decidió encaminarse a su oficina.
- ¿Por qué tanta prisa L?... Puedes ir a tu oficina en unos momentos… pero alguien quiere hablar contigo. –Ligth conocía aquella voz, esa voz que odiaba tanto y que juró, una vez habiendo una oportunidad, mataría al sujeto que pronunciaba esas palabras.
- Si… ¿Qué sucede?... ¿Walter?
Ligth se dio media vuelta y lo vio, ahí parado atrás de él, pegado a una pared acristalada, de la cual la luz de la luna penetraba con fuerza y que hacia parecer a Walter Soller como un demonio que en cualquier momento lo atacaría.
- Creo que hay alguien que esta muy alterado por tu culpa. –Walter hablaba con una voz tranquila y pasiva pero a su vez denotaba un acento diabólico, como si todo lo que dijera con su tranquila voz escondiera a un demonio.
Walter Soller era un hombre de aspecto joven, tenia cabello rubio, era alto, con una nariz respingada, ojos azules completaba su delgado cuerpo con un saco de líneas verticales muy bien cuidado, una corbata color escarlata, y unos lentes que en ese momento brillaban por la luz de la luna.
- Quiero que me expliques que hacías llevando a un agente que nunca ha estado en operaciones de campo, el es analista, se encarga de mantener el sistema de la SPK en orden, no es un agente de campo.
- Supongo que insistió demasiado... digamos que me convenció… en ese momento no pensaba bien sobre las cosas, si la pista de Kira era solida, no podía perder esa oportunidad.
- Pista… la cual no te llevo a ningún lado. –Reclamó al instante Walter. –Pero por ahora quiero que me acompañes L… hay alguien que quiere hablar contigo.
Light no dijo una palabra más, solo se limitó a seguir a Walter por los ahora oscuros pasillos del SPK.
Bajaron no más de dos pisos cuando Walter se detuvo en seco ante una puerta, luego miro fijamente la puerta, introdujo su mano en su saco y extrajo una pequeña tarjeta blanca que tenia unos extraños números, luego la deslizó sobre un panel de números, y un pequeño foco verde parpadeó varias veces, seguido de eso un tono monótono se oyó, indicando que la puerta estaba abierta.
Aquella habitación era un lugar pequeño, salvo dos sillas y una mesa metálica se encontraban en aquella habitación que denotaba una sensación fría. Detrás de aquella puerta Dorian continuaba narrando sentado sobre una silla y dirigiéndose hacia un pequeño aparato que un hombre alto y de tez morena sostenía, en ese momento la puerta se abrió.
- Dorian… podrías detenerte un segundo… quiero que hables con L. –Dijo Walter mientras avanzaba hacia dentro de la puerta.
Como si las palabras de Walter fueran mágicas Dorian enmudeció mientras el hombre que sostenía el aparato presionó una tecla y se metió la grabadora a un bolsillo.
Light caminaba mirando fijamente a Dorian, quien en ese momento no lo miraba a la cara, Light miró de nuevo a Walter, el cual tomaba asiento en una silla quedando en posición frente a Dorian, solo la mesa metálica los separaba, luego Light posó una vez más su mirada en Dorian y en ese momento se percató de que la parte que Dorian veía eran sus pies.
- ¿Como pudiste? –Dijo Dorian en voz extremadamente baja e incluso Walter no escucho con claridad.
- Perdón Dorian, ¿dijiste algo?
- ¿Como pudiste?… todos confiábamos en ti, yo confiaba en ti L… pero de algún modo veo que todo este tiempo estuviste jugando con nosotros, verdad… ¡Kira!
Dorian se paró como si un resorte lo hubiera empujado y se fue contra Light, quien sin pensarlo dos veces simplemente se limitó a moverse unos pasos esquivando el puño de Dorian.
- ¡Dorian!... ¡Basta!… ¡Will, llévatelo ahora! ¡Le dije que al primer intento de violencia lo sacaría! –El nombre que Walter pronuncia hacia referencia al hombre que en ese momento guardaba la grabadora en su bolsillo
- ¿No lo ves Walter?… el es Kira… no se como lo hizo pero yo lo vi… ¡su zapato es el mismo que vi aquella vez!
- ¡Sáquenlo Ya! –Dijo Walter, esta vez indicándole a los dos hombres, los cuales se acercaron a Dorian y lo sujetaron de ambos brazos dejándolo inmóvil.
Uno de los hombres abría una puerta mientras Dorian aun oponía resistencia.
- ¡No! ¡El es Kira!… ¡Walter, no dejes que te engañe a ti también!... ¡nos ha engañado a todos! ¡es un miserable asesino!
Los gritos de Dorian se alejaban cada vez más hasta que el ruido ceso.
- ¿Qué rayos paso con Dorian?
- No lo se L… tu dímelo… en primer lugar, yo no autorice ningún despegue.
- Pensé que como director de la SPK, no necesitaba autorización, incluso Paul Wallet autorizó el viaje.
- Despierta L… no me importa lo que Paul Wallet piense, el solo es el presidente de América, aquí la SPK es una base libre de gobierno, es decir, la SPK esta conformada por gente de todo el mundo… en otras palabras, ningún gobierno de ningún país puede controlarnos… el punto es que como vice-presidente de la SPK, tengo que autorizar todo.
- Descuida Walter… si asi lo deseas no tengo por que quedarme en este lugar. –Light soltó una risita. –Verás, el único motivo por que acepte trabajar aquí es por que creí que podría utilizar varios recursos de la SPK, pero me doy cuenta que trabajo mejor solo.
- Tranquilo L… no deseo que te marches... ya que tu y Nate River son las únicas personas que han estado cerca de atrapar a Kira… pero contéstame algo que me sigue resultando curioso, ¿Por qué Dorian dice que eres Kira?
- Supongo que la misión lo afecto mucho… Kira es un asesino, tenia miedo de que el también fuera victima de Kira.
- Si… te digo algo L… yo no creo eso, más bien empiezo a creer que algo le paso a Dorian en ese viaje… algo que tu nos ocultas.
- Walter eres libre de creer lo que quieras.
- No, espera, déjame terminar. –Dijo Walter con un tono cortante. –Es curioso, Dorian fue traído a la SPK por agentes presidenciales, llegó aquí hace aproximadamente una hora y desde entonces no ha parado de decir algo que me tiene muy intrigado… el dijo que había visto un zapato exactamente igual al que traes entrando a un pared… ¿Cómo explicas eso eh, L?
Light miró fijamente su zapato y entonces se percató de que Dorian había visto su pie al entrar al mundo Shinigami, tal y como lo había dicho Eros.
- Dorian tiene una imaginación muy grande.
- Si, el punto es que…
En ese momento la puerta se había abierto y de ella entró una joven de tez blanca, cabello corto y un cuerpo bien delineado, su nombre era Helga Sven, una agente de la SPK proveniente de Rusia.
- Señor Soller, aquí están los resultados. –Su acento delataba su país de origen, Light miraba como pronunciaba el final de las palabras con “r”
Helga entregó a Walter aquellos resultados y luego salió agachando la mirada para no ver a Light directamente.
- Lo siento L… pero ahora tendré que pedir que me expliques algo… verás, pedí que inspeccionaran el helicóptero en que fuiste a Los Angeles… pues en tu viaje hay algo que no concuerda, el tanque del combustible no concuerda con el viaje que hiciste…si fuiste a Los Angeles y llegaste a las oficinas del FBI, es imposible que gastaras la cantidad de combustible marcada… no solo eso, los agentes de la SPK dicen en este reporte que el helicóptero hizo dos paradas… asi que L, me pregunto ¿Cuál fue la otra parada?
Light miraba a Walter con ojos de odio, no le importaba que Walter riera triunfante Light aun tenia un as bajo la manga.
- Esta bien, no me respondas solo escucha… tengo un trato para ti… no enseñaré estos resultados a nadie… si tu dejas de ser L y me pasas el cargo como tu nuevo sucesor.
Light miró fijamente a Walter y luego consultó su reloj, ya era casi media noche, Light guardó silencio.
- Sabes L… yo no creo que tu seas Kira, así que cuando me pases el cargo tu serás el menos sospechoso de todos.
- Claro Walter… entiendo, ¿pero sabes? tengo que pensarlo.
- Por supuesto L… tienes toda la noche… consúltalo con la almohada y mañana hablaremos, tienes que decidir a primera hora, o este reporte estará en la oficina presidencial de cada nación y te convertirás en un blanco obvio.
- Me parece perfecto Walter… ¿Puedo retirarme?
- Claro L… puedes irte, nos vemos mañana y espero una respuesta positiva de tu parte… ah una cosa más, si por alguna extraña razón yo llegara a morir durante esta noche… alguien más tiene este documento, así que si tú fueras Kira… no te aconsejo matarme esta noche, ni ninguna otra por que hay testigos … descansa. –Walter terminó su conversación con una sonrisa triunfante mientras Light solo se limitó a bostezar y salir de la habitación.
Dorian ahora se encontraba en una pequeña habitación tomando de una pequeña taza un liquido oscuro, mientras sorbía un trago volvió, miro tristemente el suelo y de pronto algo sintió, era como un especie de ardor en su pecho, no podía explicarlos, se sentía muy extraño por que ahora comenzaba a tener nauseas y comenzaba a ver todo borroso, de pronto sintió un nuevo malestar, esta vez no podía respirar y sin más, se desplomó.
Yagami Light apenas salía de la habitación, sin siquiera importarle lo que Walter había dicho, era como si supiera que algo podría pasar en cualquier instante por que parecía no quitar la mirada de su reloj.
Walter Soller encendía su auto mientras prendía la calefacción del mismo, la noche era fría así que decidió ponerla al máximo, después tomó su celular y presionó una tecla de marcado rápido.
- ¿Qué sucede, Walter? –La voz de un sujeto provenía del teléfono.
- Hable con L.
- Supongo tienes buenas noticias.
- Claro, el cooperara después de todo, antes de que esos documentos llegaran a mi te hice llegar una copia.
- Si, aquí la tengo en mis manos… si ocurre algo tenemos nuestra garantía.
- Dorian afirma que L es Kira, sabes E, siempre he creído lo mismo que Dorian, pues para mi resultaría perfecto si L fuera Kira, ya que yo tomaría su lugar como presidente de la SPK.
Light aun se encontraba dentro del edificio del SPK, pero ahora estaba en la cima, su mirada estaba fija en el gran helicóptero, pero luego se percato de que había una extraña luz hasta el piso del edificio, en plena calle se encontraban varios camiones aparcados esperando algo.
- Ya pasa de media noche, quedan solo sesenta segundos.
Walter Soller había terminado su llamada con aquel sujeto extraño que llamaba E, y en ese momento realizaba otra llamada.
- Sr. tengo información que tal vez le resulte satisfactoria.
- Walter, espero que sea algo extremadamente importante para llamar a estas horas de la noche.
- Le aseguro que usted es la persona que más se alegrara de oír esto… Dorian Houston ha afirmado que L… es Kira.
- ¿Para eso me ha hablado Sr. Walter?… sin una prueba, el testimonio de alguien no sirve.
- Exacto señor y yo tengo una prueba aquí, justo en mis manos.
- Le exijo que hable ahora, Walter, si sabe lo que le conviene, ¡Dígame de que se trata esa prueba!
- Todo en su momento Sr., primero quiero aclarar algo con usted, una vez que yo le entregue la prueba quiero que me nombre inmediatamente jefe de todo el departamento de la SPK, si es asi yo con gusto le…
- ¡Espera Walter!… canal 3.
En seguida de que el sujeto indicó esa frase Walter desplegó una pequeña pantalla que tenia sobre su retrovisor.
- Canal 3. –Dijo como si esperara que el auto respondiera, y así fue, la pantalla, pese a que era pequeña, tenia una nitidez increíble.
La imagen mostraba a una bella mujer quien iba bien vestida con un atuendo rojo sangre y unos costosos aretes que hacían juego con su cabello esponjado, sobre su mano se podía apreciar un micrófono, el cual sostenía hablaba.
- Ahora reportando desde el edificio de la SPK, donde parece ser que el mismísimo director de la SPK se encuentra dando una conferencia de prensa, cabe aclarar que todas las televisoras del país están reunidas en este lugar por el hecho de que por primera vez en la historia L dará a conocer su cara al mundo.
- L hizo una conferencia de prensa en la SPK, ¿Qué planea?... si el es Kira no tiene nada que perder, pero si Kira asesina a L, entonces ¿Por qué?
- ¿Walter sigues ahí?
- Si Sr., es increíble lo que L hace.
- Por ahora limitémonos a ver que planea.
Walter no contestó, miraba fijo a la pantalla del retrovisor mientras conducía a gran velocidad.
- Buenas noches a todos, se que el motivo de que estuvieran aquí es para ver mi rostro asi que sin más, me presento, soy L, mejor conocido como Yagami Light de la policía japonesa, donde Kira comenzó.
- ¿Qué hace?... ni siquiera yo conocía su nombre, ¿por que da su nombre? Kira puede matarlo rápidamente, a menos que eso planee… pero ¿Por qué? ¿Si Kira lo mata que ganaría?... es decir, es estúpido pensar eso… entonces ¿Por qué?–Pensaba Walter mientras continuaba viendo la entrevista.
- Ahora, el principal motivo de la entrevista no fue para mostrar mi rostro al público, sino para hablar sobre el tema de Kira.
- ¿Kira? –Decía Walter cada vez más sorpresivo.
- Durante los últimos años Kira ha estado aterrorizando a todos los países, lo que comenzó en la ciudad de Kantou, Japon, se ha extendido hasta partes inimaginables del planeta, la gente piensa que Kira es un dios, pero yo no lo creo asi, yo creo que Kira es un ser humanos común y corriente como nosotros, se que es difícil de explicar pero lo atraparé así sea la ultimo que haga, lo juro, asi que si estas ahí Kira te reto.
- ¿Por qué? ¡¿Por qué?! –Se cuestionaba Walter mientras apretaba el pedal del acelerador.
- Una pregunta para noticias del canal 19, ¿esta seguro que usted es L?, es que hace un par de años L uso el mismo truco en Japón para tratar de descubrir en que parte del país se encontraba Kira.
- Si, es verdad hace mucho tiempo use aquel plan, pero esto es diferente, de hecho puedo corroborar con las cadenas de noticieros que están aquí presentes, que son de diferentes partes del mundo… en otras palabras, este mensaje esta siendo transmitido a cada rincón del mundo.
En ese momento Light comenzó a sentir algo raro, un extraño impulso que lo controlaba, como si no pudiera hacer nada, y luego sin más, comenzó a reír de la nada, todos los reporteros lo miraban fijamente guardando silencio, luego Light se encorvó y los reporteros temblaron al ver sus ojos llenos de maldad.
- Al fin te tengo L, no se que planeabas al revelar tu nombre a todo el mundo, sabiendo que yo, el dios supremo Kira siempre observa lo que ocurre en el mundo, un humano como tu no comprendería el poder de Kira. –Decía Light por el micrófono.
Los reporteros aun escuchaban atónitos aquellas palabras de Ligth.
- ¿Qué pasa? –Decia Walter mientras hacia el cambio en la palanca de velocidades.
Después de eso Ligth tomó un pequeño bolígrafo y comenzó a escribir en la pared, rasgando el concreto, letra por letra los reporteros leían lo que Ligth dejaba marcado en la pared, finalmente después de unos segundo de suspenso, la frase quedó completa.

SOY KIRA Y ACABO DE MATAR A L, UN NO CREYENTE DE MI PODER

Después de eso Ligth sacó una pequeña arma de su bolsillo y luego se disparó justo en el corazón.
Mientras la bala penetraba más al corazón, hacia expulsar la sangre de su pecho y después continuaron su boca y oídos.
- No teman al poder de Kira… El solo juzgara a quienes se opongan. –Decía Ligth con dificultad mientras seguía derramando sangre.
Los camarógrafos no dejaban de grabar ni un solo segundo, mientras alrededor del mundo la gente miraba asustada como Light se desangraba.
Después de eso se desmayó y la señal de las cámaras se cortó en todo el mundo.
- Walter… L acaba de ser…-Decía la voz por el teléfono.
- Sr, entonces… L nunca fue Kira… pero ¿Por qué razón se mostro ante la gente?, ¿que ganaba con eso?
- Walter, en estos momentos hasta yo me encuentro confundido, si L o Yagami Light nunca fue Kira… jamás me perdonare por haberlo acusado.
- Sr., si me lo permite, quizá su acoso de averiguar que L era Kira lo llevo a la locura y para probar que el no era Kira mostró su rostro.
- Quizás no soporto la presión… maldición ¡Hemos perdido a nuestro mejor agente!
En ese momento Walter había dejado de contestar, en vez de eso lanzó el teléfono, agarró con ambas manos el volante y aceleró al límite del automóvil, en ese instante el auto cruzaba el puente de Manhattan, segundos después Walter giró bruscamente el volante en dirección al río, y sin más, el auto salió disparado.
- ¡Walter! ¡Walter, responde!
- Lo siento Paul… creo que nos equivocamos con L…
Antes de terminar aquella frase el auto se impactó contra el frío río.
Del otro lado del teléfono Paul Wallet trataba desesperadamente de contactar a Walter, pero era demasiado tarde, Walter Soller se hundía en las profundidades del rio.

viernes, 8 de enero de 2010

10 Dios (神)

-Ahora ambos Shinigamis yacían rendidos en el suelo agonizantes mientras Yagami Ligth los miraba sonriendo maliciosamente.
- ¿Co… co… co… mo rayos pasó? –Preguntó el rey Shinigami mientras trataba de alcanzar la pierna de Ligth en un intento de lastimarlo con sus puntiagudos dedos.
Ligth se alejó unos centímetros a un punto donde el rey Shinigami no pudiera tocarlo.
- ¿Quieres saber como?... bien, es lo mínimo que puedo hacer ahora que he ganado, pues veras, fue muy sencillo en realidad, el primer paso fue convencer a ese Shinigami de que me ayudara a encontrar la libreta, una vez convencido él me llevó a aquel lugar prohibido para los Shinigamis, la verdad no creí que fuera tan fácil encontrar la Death Note en ese lugar pero asi fue, el resto fue aun más sencillo, hice que Justin buscara en una lápida diferente a la tuya, dándole un nombre falso.
- Es por eso que el trató de matarme usando un nombre diferente. –Interrumpió el Rey Shinigami.
- Así es, el nombre falso fue la clave de todo para que Justin me dejara libre el camino para encontrar la Death Note; una vez que la tuve en mis manos solamente tuve que arrancar una hoja de la misma libreta y guardarla conmigo, naturalmente, tenia que hacer que Justin me trajera a ti, y eso fue exactamente lo que hizo; en el momento en el que el fingí mi muerte cuando escribiste mi nombre fue justo ese instante cuando escribí sus nombres.
Yagami Ligth introdujo una de sus manos dentro de su saco y extrajo una hoja con caracteres escritos, era obvio, los caracteres pertenecían a ambos Shinigami.
- Pero debiste haber muerto con mi Death Note… entonces ¿Cómo demonios sobreviviste?
- Un Shinigami me dijo que una vez que los humanos entran aquí son considerados como muertos.
- Ese Shinigami… ¿Es Eros, cierto? –El Shinigami no despegaba su mirada de Yagami Ligth como si esperara que respondiera.
- Ya te lo había dicho, Eros fue quien me ayudó a entrar a este mundo, él fue el que explicó todo sobre el mundo Shinigami y sus reglas.
El Rey Shinigami agachó su cabeza por unos segundos contra el piso, luego se reincorporo rápidamente y comenzó a reír macabramente, era como si aquella contestación de Ligth hubiera provocado su risa.
- No creas que todo lo que Eros dice, es más, ni siquiera sabes que Eros realmente no es…
En ese momento algo sucedió, el Rey se había quedado estático, su mandíbula se había quedado completamente abierta. Ligth lo miró atentamente mientras todo su rostro se impactaba contra el suelo, el Rey Shinigami había muerto.
- ¿Eros realmente no es?... ¿No es qué?... el rey Shinigami iba a decir algo sobre Eros, ¿acaso Eros me oculta algo?... ¿pero qué? –Pensó Ligth observando al rey Shinigami, deseando que su boca volviera a articular palabras para terminar la frase.
- Bueno, a fin de cuentas ahora tengo la Death Note Suprema, con esto ahora, sin duda, ya no habrá nadie que se oponga a Kira. –Dijo Ligth caminando en dirección al, ahora, cuerpo sin vida de Justin, y arrancando de sus filosas manos la Death Note.
Ligth ahora sujetaba con ambas manos la Death Note, la contempló con un brillo en sus ojos.
- ¡¿El rey fue asesinado por un humano?! –Dijo una voz detrás de Ligth.
Ligth reconoció al instante aquella voz y dirigió su mirada en la dirección de donde provenía, la cual pertenecía a Sidoh, quien no paraba de mirar a Ligth sorprendido.
Ligth emitió una risita y luego miró a Sidoh.
- Tú serás el siguiente Shinigami. –Dijo Ligth levantando su pluma mientras con la otra mano abría la Death Note.
- ¡No! ¡Por favor no me mates! ¡Te lo suplico! –Exclamó Sidoh aterrado. -¡Haré lo que quieras, pero no me mates, por favor!
- ¿Lo que quiera? –Preguntó Ligth mientras volvía a soltar una risita. –¿Acaso será tan fácil engañar a este Shinigami? Con su ayuda mataré al resto de los Shinigami como se lo prometí a Eros, de hecho, sin Shinigamis no habrá riesgo de que alguien intente robar la Death Note. –Pensó Ligth.
- ¿Qué dices humano? Haré lo que desees.
- Muy bien, no te mataré si me llevas donde están los demás Shinigamis.
- De acuerdo pero… ¿Por qué quieres hacer eso?
- Eso no te incumbe ¡Hazlo o escribiré tu nombre y morirás! no creas que me he olvidado de tu nombre Sidoh.
- Entonces, tú quieres matar a los demás Shinigamis ¿verdad?
- Tal vez, pero si me llevas con ellos no tendré que matarte ¿entiendes?
- Bien, pero debes prometerme que no me matarás a mi también ¿de acuerdo?
- Por ahora no estas en posición de exigirme nada Shinigami, solo limítate a hacer lo que te pido.
Sidoh no dijo ni una palabra más, simplemente se dio media vuelta y comenzó a caminar, Yagami Ligth interpretó aquel silencio como un “sígueme”.
Ahora, minutos después, los primeros Shinigami caían muertos, Sidoh le indicaba a Ligth cada nombre del respectivo Shinigami mientras, se repetía la misma escena que Ligth había presenciado con el Rey Shinigami y, al igual que los humanos, los Shinigamis parecían sufrir ataques al corazón.
Ligth escribía cada nombre con satisfacción mientras Sidoh se limitaba a ver aterrado como los Shinigamis eran asesinados.
Kinddara Guivelostain, Meadra, Daril Ghiroza, Zellogi, Nu, Calikarcha, Guuku, todos esos nombres eran anotados en lista de forma ascendente, una vez asesinado el último Shinigami Ligth miró la libreta una vez más contemplando el poder que tenia entre sus manos.
- Son todos, humano, con excepción mía y de Ryuk.
- ¡Ryuk! es cierto, aun me falta eliminarlo. -Pensó Ligth. –Fuiste de mucha ayuda Sidoh, ahora solo me queda una cosa por hacer para terminar mi misión aquí.
Ligth tomó su pluma y lentamente escribió el nombre del último Shinigami que aun quedaba en ese momento.
Shinigami Sidoh
- Lo siento Shinigami, en el mundo de Kira no hay lugar para los Shinigamis.
- Eres un humano muy extraño e interesante, ya sabía que moriría y que no cumplirías tu promesa. –Dijo Sidoh mientras él también caía desplomado.
Tras el sonido seco de la caída del Shinigami un silencio perpetuo se alzó en aquel lugar, era como si el mundo Shinigami se hubiera vuelto más oscuro de lo habitual, pero eso a Ligth no le importaba en lo mas mínimo, él solo podía observar el objeto imponente que sujetaba en sus manos, apenas podía creerlo, su cuerpo se erizaba completamente, incluso llegaba a sentir una sensación calida al tenerla junto a el.
- Ya está, ahora solo debo regresar. –Pensó Ligth mientras sacaba de su saco la pequeña hoja de Death Note, que horas atrás había utilizado para entrar al mundo Shinigami.
- Ahora debo escribir de nuevo mi nombre, pero ya me he quitado cinco años, eso quiere decir que si me quito otros cinco serán diez… y si muero, quiere decir que mi muerte estaba destinada a suceder antes de esos diez años que voy a quitarme, lo que significa que moriré y todo habrá sido en vano. –Pensó Ligth mientras sujetaba el trozo de Death Note en su mano. –No hay opción, es la única forma. –Dijo Ligth mientras tomaba nuevamente su pluma y escribía su nombre
Yagami Lig…
- Siempre lo he dicho Ligth, eres un humano muy interesante. –Una nueva voz se había manifestado en el mundo Shinigami, la cual había interrumpido a Ligth. –Creo que viendo la situación esta será mi última manzana ¿me dejarías disfrutarla hasta el final?
Ligth hizo un trago de saliva áspero mientras volteaba para ver de donde provenía la voz, pero no parecía sorprendido, pese a que su corazón delataba lo contrario, aun así Yagami Ligth no había cambiado su semblante.
- Ryuk… así que has estado aquí todo este tiempo.
- No… llegue hace un par de minutos… mi sorpresa más grande fue encontrarte aquí Ligth, pero viniendo de un humano tan interesante como tú no me sorprende. –Dijo Ryuk dando un mordisco grande a la manzana que sostenía entre sus manos. –Dime Ligth ¿como hiciste para llegar a este mundo?
- Lo siento Ryuk, eso algo que no voy a revelarte, al igual que los Shinigami esconden muchos secretos, yo tengo los míos.
- Ya veo Ligth, veo que la Death note que traes contigo es diferente, siento algo muy extraño al tenerla cerca. –Dijo Ryuk nuevamente dándole un gran y ultimo mordisco a su manzana.
- ¿Ya has acabado?

9 Engaño (騙す)

Las manos de Yagami Ligth se posaban sobre aquel objeto, apenas y podía creerlo, el sentimiento de estar tocándolo provocaba que su corazón latiera fuertemente e incluso una sonrisa casi diabólica se dibujó en sus labios.
Ligth se puso de pie y miró fijamente a Justin, quien aun continuaba escarbando.
- Ya no tienes que escarbar más, parece que el rey Shinigami si pensó un plan elaborado después de todo. –Dijo Ligth mientras extendió sus manos de modo que Justin pudiera ver claramente la libreta.
El lugar donde deberían encontrarse las orbitas oculares de Justin era sustituido por un vacio oscuro, típico de todos los cráneos, pero en aquel momento incluso en aquellos agujeros sin fondo podía apreciarse un brillo profundo.
- Tonto. El sigue pensando que Juvell es realmente el verdadero nombre del rey Shinigami, continuaré fingiendo a ver hasta dónde puede serme útil este sujeto, por ahora debo darle la libreta. –Pensó Ligth
Ligth se acercó hasta un punto donde los huesudos dedos de Justin lograban alcanzar la libreta y la tomó de un extremo; finalmente las manos de Ligth liberaron la libreta hasta que Justin la tuvo en su totalidad.
- ¿Sabes que al darme esto podría simplemente matarme?
- Si, eso ya lo se, pero espero que al menos me dejes vivir un rato más, después puedes matarme si lo deseas… pero aun me queda algo por ver… Justin… no me importa lo que hagas conmigo, ¡Solo quiero que mates al rey Shinigami primero!... quiero ver con mis propios ojos la muerte del Shinigami más poderoso, quiero ser capaz de ver su rostro al llegar su muerte.
Justin miró a Ligth y luego la libreta, nuevamente sus agujeros negros volvieron a soltar un especie de resplandor misterioso.
- Bien, mereces algo de compasión por haberme dado la libreta, pero aun así fuiste tan estúpido como para dármela, asi que si lo deseo puedo terminar con tu vida en el instante que me plazca.
- Si, es un trato… después de todo mi cuerpo humano ya no existe, asi que no tengo problemas con tus condiciones.
Justin miró a Ligth incrédulo y luego comenzó a reír.

Mundo Humano
Dorian musitaba unas palabras cerca de un objeto plastificado y oscuro, sin duda alguna era un auricular que sostenía con una mano mientras con la otra hacia unos movimientos extraños.
- ¡No estoy mintiendo!… ¡Realmente lo vi! –Decía Dorian constipado
- Dorian, cálmate, seguramente fue tu imaginación… no debiste ir con L, es profesional, solo estas estorbándole. –Decía una voz femenina del otro lado del auricular
- ¡Yo sé lo que vi, no estoy loco y sé que Kira está detrás de todo esto!
- Dorian, por favor tienes que regresar a la SPK ¡ahora!, es una orden.
Dorian miraba el auricular como si aquel aparato fuera la mujer del otro lado del aparato, mientras veía el pequeño aparato recordaba aquella conversación con el presidente, luego miró nuevamente el objeto y se lo colocó en el oído.
- Lo siento Juliet, pero debo hacer lo que creo correcto, pensé que tú me comprenderías, pero veo que Kira también te tiene engañada. –Dijo Dorian con un tono decidido, mientras, sin esperar respuesta de Juliet colgó el teléfono.
- ¿Kira? ¿De qué hablas? ¿No pensaras que… -La voz de Juliet se había escuchado por ultima vez antes de que Dorian colgara el auricular
Nuevamente Dorian colgó, y descolgó casi al instante el teléfono e introdujo una moneda pequeña luego marco un numero de seis dígitos y esperó, pocos segundo después una voz casi mecánica y computarizada contesto.
- Asuntos Internos ¿Puedo ayudarle?
- Si Srita., necesito que me comunique con la casa blanca, necesito hablar con el presidente, dígale que Habla Dorian Houston, el entenderá, es urgente.
La voz del otro lado del auricular tardó en contestar, Dorian agachó la cabeza y esperó respuesta.
- Lo conectaré con el presidente. –Dijo la voz mientras Dorian sonreía triunfante.

Mundo Shinigami
Ligth caminaba, sin saber, a donde Justin se dirigia, el solamente se limitaba a mirar a sus alrededores, pero no había mucho que observar pues todo el lugar se encontraba cubierto por una vegetación seca, acompañada por los cráneos que Ligth simplemente se limitaba a apreciar.
Pero entonces logró divisar algo a lo lejos.
Aquello era un lugar totalmente abierto al aire libre, denotaba una sensación de estar recorriendo el mismo lugar una y otra vez, sin embargo, aquel lugar poseía algo diferente, ya que a mitad del camino se encontraba un enorme trono, a lo lejos era visible su gran tamaño y el resplandor que emanaba era casi mágico; el resplandor dorado de aquel gran objeto provenía, sin duda, del oro. Pero más impactante que el mismo oro, era el Shinigami posado sobre ese objeto dorado, el cual Ligth aun no lograba distinguir correctamente debido a la lejanía.
- Al rey le gusta sentarse con estilo. –Dijo Ligth quien miraba a Justin, quien ni siquiera respondió, pero realmente Justin no había entendido aquella expresión de Ligth, pues en el mundo Shinigami el oro no tenía mucho valor, el verdadero oro, para ellos, eran las manzanas del mundo humano.
Instantes después de que Ligth hubiera musitado esas palabras Justin sacó una pequeña pluma, abrió la libreta y comenzó a reír.
- ¡Quiero ver su cara¡… ¡Quiero ver la cara del Shinigami más poderoso cuando sea derrotado por un Shinigami inferior!... ¡Sé que estas ahí!
Aquellas palabras hicieron que el Shinigami mirara fijamente aquel objeto y, casi mecánicamente, se levantara de su silla, como si un resorte lo hubiera empujado.
- Ju Ju Ju stin. –Decía el Rey, mientras miraba la libreta que Justin cargaba en sus manos.
Fue en ese momento cuando Ligth pudo contemplar al Shinigami considerado por todos como el Shinigami supremo.
Su cuerpo era largo, similar al de Ryuk, vestía cientos de joyas en sus dedos y una especie de túnica cubría su cuerpo, de igual manera, llena de joyas, su cabeza era algo extraña al igual que al de todos los Shinigami, era algo afilada del frente y tenia unos enormes dientes, sus ojos eran rojos como si estuvieran incendiados en fuego todo el tiempo, y algunos raros orificios estaban sobre sus mejillas, sus dedos y pies eran puntiagudos, iguales a la mayoría de los Shinigami.
- Así que durante todo este tiempo nos has engañado.
- Justin…. eso que tienes en tus manos… ¿Cómo?
- Es un pequeño regalo que me ha dado el destino… con esto llega una nueva era Shinigami.
El rey en aquel instante fijó su mirada sobre Yagami Ligth y, sin que Justin lo esperara, sacó su libreta de entre su túnica, la abrió a una velocidad increíble y, como si el mismo viento la hubiera impulsado, la libreta se detuvo al instante en una hoja en blanco, luego a una velocidad suprema, el Rey tomó una pequeña pluma y escribió tan rápido que pareció como si hubiera sido capaz de detener el tiempo.
- Yagami Light, Nadie nunca ha sido capaz de ganarme a escribir nombres en la Death note, soy el más rápido de este mundo… aun así, jamás espere que un humano como tu llegaría hasta el mundo Shinigami… así que los rumores de que Ryuk había encontrado un humano muy interesante son ciertos… pero ya no te queda mucho tiempo ya que gracias a mis ojos de Shinigami y mi velocidad de escritura morirás sin remedio.
- Tu también morirás Juvell. -Dijo Justin con un aire triunfante
Apenas Justin pronunció aquellas palabras, el rey shinigami comenzo a reir freneticamente, luego se contuvo y hablo.
- Entonces ¿Qué esperas Justin? Ese humano ya te ha contado lo que es capaz de hacer esta libreta, adelante, mátame.
- Eres un miserable… estoy apunto de hacerlo… pero quería ver con mis propios ojos tu rostro en el momento de tu muerte.
Justin colocó su pluma y delicadamente escribió:
Juvell “Rey Shinigami”
- Supongo que con escribir tu nombre será más que suficiente. –Dijo Justin mientras su voz daba la sensación de que en cualquier momento comenzaría a reír.
- Así es Justin, con escribir mi nombre es suficiente, cuando me destruyas tú serás el nuevo rey.
Ligth no parecía siquiera inmutarse de la conversación de ambos Shinigami, era como si aquella conversación fuera tan estúpida que era mejor ignorarla.
- Pero primero morirás tu Yagami Ligth… aunque me hubiese gustado que me contaras como diablos te enteraste de esta libreta.
- Eros me lo dijo. –Dijo Ligth mientras miraba fijamente al rey.
- ¡¿Eros?!... pero entonces… miserable, así que Ero…
En ese momento y antes de que el rey Shinigami pudiera terminar la frase Ligth apretó fuertemente su ropa contra su pecho e hizo una simulación increíble, incluso la respiración y sus ojos, parecía que Ligth realmente agonizaba; finalmente se desplomó en el suelo, cayendo de bruces y dándose un fuerte golpe en el suelo con el rostro, sin duda, había simulado su muerte.
- Ya esta… ahora Justin, tal vez es cierto que conseguiste la libreta que podría matarme pero es hora de la verdad y que yo mismo te desengañe… no moriré.
- ¡¿Cómo?! – Exclamó Justin.
- Es simple, te diré la verdad, mi nombre no es Juvell.
Justin miró fijamente al rey mientras sonreía y nuevamente soltó una carcajada.
- Así que el humano me engañó, él me hizo creer que tu nombre era Juvell, pero veo que ese humano trato de apoderarse de la libreta… aunque ¿Por qué me la entregó? Tal vez se dio cuenta de que yo lo hubiese atrapado antes de que escribiera mi nombre… en cualquier caso no te preocupes, leí los nombres de todas las tumbas, solo tengo que probar todos los nombres y listo, acabaré contigo.
El rey Shinigami nuevamente se había estremecido, pero antes de que Justin volviera a escribir, el rey se había abalanzado contra él, Justin sin pensarlo abrió sus alas y se dirigió al cielo a una velocidad impresionante.
- Aun así… este humano conocía a Eros, hubiera disfrutado mucho torturándolo con mi Death Note, ya que me permite matar a los humanos una y otra vez, pero ahora que su corazón se detuvo no podré hacerlo, aun asi Justin tiene la libreta y si leyó todo los nombres seguro que alguno es el mío. –Pensó el Rey Shinigami, mientras también abría sus alas y seguía a Justin.
Justin escribía nombres lo más rápido que podía mientras los pronunciaba al momento de escribirlos.
- Jero, Kizam, Juvell, Ozel, Ghedatzu, Alad, Izanaga…
Antes de que pudiera escribir el último nombre, Justin había dejado caer la pluma en dirección al suelo el cual parecía lucir como una vortice verticual casi infinito, su rostro se evocaba al cielo mientras su cuerpo se sentía extraño, el Rey Shinigami estaba a pocos metros de él cuando vio que la pequeña pluma había rozado cerca de él y observó a Justin.
- Parece que no escribí el nombre correcto.
Después de aquellas cortas palabras Justin se desplomó en picada en dirección al suelo.
- ¿¡Como demonios!? . –Pensó el Rey mientras Justin continuaba cayendo en picada.
Después el Rey comenzó sentir una sensación extraña, era un tipo de ardor en el pecho y un especie de aire frio recorrió el resto de su cuerpo, de pronto, se sintió débil y nuevamente imitó a Justin pues también cayó al suelo a una velocidad increíble simulando un meteorito.
Su cuerpo había azotado contra el duro suelo del mundo Shinigami.
Apenas podía abrir sus ojos, pero con un poco de esfuerzo lo logró y lo que vio lo impactó profundamente, sus ojos le brindaban una visión borrosa, apenas y podía ver, pero aquel objeto que se posó delante de él lo hizo sentir el miedo una ultima vez, ante el se encontraba Yagami Ligth erguido y riendo a carcajadas, mientras ambos Shinigamis estaban agonizantes en el suelo.
- A veces los humanos hacen cosas sorprendentes ¿no creen? –Decía Ligth mientras reía nuevamente.

8 Death Note Suprema (デスノート 最高)

-Preguntas por qué estoy aquí? –Dijo Ligth mientras miraba a Sidoh. –Es simple, estoy en este mundo por haber usado la Death Note.
- ¿A qué te refieres con eso, humano? –Preguntó Sidoh mientras, con sus pequeñas manos, se rascaba su cabeza.
- Te lo explicaré, aquellos humanos que han utilizado alguna Death Note en su vida, al morir, el reglamento indicaba que ellos irían a parar a la nada. Parece que “la nada” realmente se refería al mundo Shinigami.
- Ya veo, pues entonces bienvenido al mundo Shinigami, pero es curioso, desde que recuerdo jamás he visto a ningún humano en este mundo.
- Tal vez sea por que soy el primero que ha usado una Death Note en la tierra.
- Es verdad, bueno, debo irme humano, nos veremos por aquí.
Sidoh dió media vuelta y comenzó a caminar.
- ¡Espera!, aun hay algo que quiero preguntarte.
- ¿Qué sucede humano? –Dijo Sidoh dándose de nuevo media vuelta.
- Veras, necesito ver al rey Shinigami en estos momentos.
- ¿¡El rey Shinigami!? –Exclamó Sidoh abriendo los ojos y comenzando a sudar –No es tan fácil verlo, para hacer eso tendrías que pedir permiso a Justin.
- ¿Justin?
- Su nombre es Armonia Justin Beyondormason, pero es demasiado complicado, el punto es que el es reconocido por el rey Shinigami como su mano derecha, y primero tendrás que hablar a Justin para poder ver al rey.
- No importa eso, dime donde encuentro a ese tal Justin. –Decía Ligth muy seguro de sí mismo, como si no tuviera miedo de las palabras de Sidoh, sin embargo no titubeaba por el hecho de ser inmortal en aquel mundo.
- Si quieres verlo sigue ese camino. –Dijo Sidoh mientras apuntaba con sus pequeños dedos a una dirección que estaba hacia la derecha de Ligth.
- Debo irme, nos veremos luego, humano. -Dijo Sidoh mientras se alejaba caminando a modo de pingüino.
- Con que Armonia Justin, de acuerdo, entonces debo encontrar a ese tal Justin –Pensó Ligth.
Una vez más, Ligth comenzó a caminar en dirección de su mano derecha.
Como si los minutos se hubieran convertido en horas Ligth miraba a su alrededor buscando a aquel individuo que Sidoh había descrito, sin embargo, aquel lugar solo mostraba cientos de huesos apilados en un orden irregular y vegetación totalmente muerta.
De pronto, a lo lejos, había divisado algo moverse. El movimiento que hacía aquel individuo era simétrico, es decir, repetía una y otra vez la misma acción y poseía una forma encorvada recargada en un objeto que, detrás de él, lucía como un especie de gran poste de forma irregular, Ligth miró fijamente a aquel cuerpo mientras se acercaba y se posicionaba frente a él, el sujeto apenas y se había percatado de su presencia cuando, de pronto, Ligth miró y el sujeto levantó su mano, ofreciéndole un objeto algo corrugado y oscuro.
- Manzana. –Había dicho el individuo.
Ligth observó el objeto que se encontraba detrás de aquella criatura y vio fijamente hasta que sus ojos armaron el objeto de forma coherente, era un árbol de manzanas, todas ellas igual a la que le había ofrecido el Shinigami.
- No gracias, busco a un tal Justin ¿lo conoces?
- Estas viéndolo, ¿En qué te puedo ayudar, humano?
Ligth miró extrañado a Justin mientras, en su mente, se preguntaba por qué Justin no había reaccionado ante su presencia.
- Quiero hablar con el rey Shinigami.
- Eso es imposible, el rey no acepta visitas de humanos. –Dijo Justin casi al instante que Ligth pronunció aquellas palabras.
- En ese caso, me gustaría hablar contigo.
Justin no dijo otra palabra, en ese momento se reincorporó y Ligth observó fijamente a aquel Shinigami en su totalidad, era un esqueleto de gran tamaño, sobre su cuello y pecho cientos de joyas brillaban, el resto de su cuerpo parecía estar constituido de simples huesos.
- Entonces te tengo una propuesta Justin, ¿qué te parecería tener más poder que el rey Shinigami?
Justin miró a Ligth detenidamente y luego, como si no le importara lo que Ligth había dicho, mordisqueó su manzana.
- ¿Más poder que el rey Shinigami?, eso es imposible.
- Pero, ¿y si eso fuera posible? ¿Qué harías? –Preguntó Ligth sonriendo maliciosamente.
- Continua humano.
- Primero responde mis preguntas, y a cambio, yo te enseñaré una forma de ser superior al rey.
- Así que quieres negociar en este mundo, los Shinigamis controlamos todo, si quisiera podría escribir tu nombre y asesinarte.
- Antes de continuar quiero saber por que no te sorprendes de ver un humano en tu mundo.
- He vivido mucho tiempo en este lugar, donde todo es posible, incluso cosas que uno jamás esperaría que sucedieran suceden. Se podría decir que no me preocupa que estés aquí, sigues siendo humano, eso te hace vulnerable a mi Death Note.
- Interesante… entonces no tienes nada que perder, si hacemos un trato y yo rompo mi promesa simplemente podrías matarme con tu Death Note, ¿Qué dices? ¿Aceptas?
Justin permaneció en silencio unos cuantos segundos antes de volver a hablar.
- De acuerdo, ¿Cómo puedo vencer al rey Shinigami?
- Sencillo, si quieres vencer al rey necesitas una Death Note.
- ¿Es acaso que no conoces las reglas los Shinigamis? no podemos morir por escribir nuestros nombres en la Death Note.
- Tranquilo, eso ya lo sabía, pero la Death Note de la que yo hablo es capaz incluso de matar a los shinigamis
- Eso es imposible, no existe tal cosa.
- Quizá no, o quizá si, en cualquier caso, eres libre de creerme o ignorar mis palabras, supongo que a fin de cuentas tu lealtad al rey Shinigami no te permite creer en lo que digo.
Armonia Justin miraba a Ligth mientras daba el último mordisco de su manzana y miraba al cielo.
- Ya te lo dije, tienes una oportunidad… ¿Ahora donde esta esa Death note?
- Tranquilízate, ni siquiera yo lo sé aun es, por eso es que requiero de tu ayuda.
Ligth transformó su rostro en la típica sonrisa maliciosa, mientras su mente desataba una lluvia de ideas.
- Para empezar, el rey Shinigami no pondría esa libreta en cualquier lugar, debe tenerla en alguna parte a la que ningún Shinigami pueda acceder tan fácil. –Pensó Ligth.
- Entonces te ayudaré, si el rey escondiera algo así de poderoso no lo pondría a la vista de nosotros los Shinigamis, en ese caso hay varios lugares que los Shinigamis ordinarios no conocen, como por ejemplo este lugar.
- ¡¿Aquí?!

7 Mundo Shinigami (世界 死神)

Ligth miraba aun asombrado a Eros mientras su corazón latía fuertemente y copiosas gotas de sudor caían de sus manos.
- ¿Suicidarme has dicho? parece ser que después de todo he decidido no entrar al mundo Shinigami.
- Tranquilo, deja que te explique, no es precisamente un suicidio, a lo que me refiero es que debes escribir tu nombre en la Death Note, ¿Sabías que puedes acortar tus años de vida con tu Death Note?
- Si, eso ya lo sabía, si se especifica la causa de muerte puedo recortar mi vida.
- Pues precisamente eso es lo que quiero que hagas, que acortes tu vida.
- Bien, entonces ¿hasta qué punto debo acortarla?
- Cinco años, es decir, debes escribir tu nombre y acortar tu vida cinco años.
Ligth miró furioso a Eros mientras sostenía el trozo de papel con un toque de nerviosismo.
- Tengo una última pregunta, ¿Qué sucederá si en el lapso de esos cinco años de vida que voy a quitarme muriera?
- Ese es el riego que implica el sacrificio, es por eso que dije que tendrías que suicidarte, ya que si en este momento tu edad es de treinta años y tu muerte se diera tres años después morirás instantáneamente porque los dos años restantes no existen realmente.
- Ya veo, entonces es riesgoso hacer algo asi, ya que si muero todo habrá sido inútil.
- Piénsalo de esta manera, es un sacrificio pequeño para obtener un beneficio mayor.
- Eros tiene razón pero ¿y si realmente mi vida acabara al escribir mi nombre? es muy riesgoso, pero el mismo Eros lo dijo, un beneficio mayor, ¿será correcto arriesgarme? –Pensó Ligth mientras miraba fijamente el trozo de papel. – Esta bien, lo hare.
- No te apresures, si bien tienes que recortar tu vida cinco años para entrar, para salir serán otros cinco años, es decir, al final de todo tendrás que recortarte diez años.
- ¡Diez Años! – Exclamó Ligth. – De acuerdo, correré el riego, eso que acabas de decir significa que tu no vendrás conmigo ¿verdad? me lo has anticipado por que tu no entraras conmigo, ¿cierto?
- Ya te lo dije, yo fui desterrado y por desgracia perdí mis derechos como Shinigami, así que tenemos desventaja pues de otro modo si tuviera mis ojos te hubiera anticipado tus años restantes de vida.
- Olvidemos eso por ahora, bien, entonces hagámoslo.
Ligth sacó un pequeño bolígrafo de su bolsillo y con letra clara y precisa escribió su nombre.
Yagami Ligth (-) cinco años

- Ya está, ¿ahora qué?
- Espera Ligth, paciencia, ya lo veras.
Ligth miraba para todos lados cuando de pronto sintió una fría y pesada brisa, y de la nada, un especie de haz de luz rodeó por completo una de las paredes del subterráneo, después ese haz de luz comenzó a tomar forma hasta que se completo un especie de círculo luminoso.
- Aquí esta Ligth, cuando pases llegarás al mundo Shinigami.
- Bien, entonces me voy.
Ligth comenzó a caminar cuando Eros lo interrumpió.
- ¡Espera!, olvidé decirte algunas cosas que debes saber.
- Pero date prisa, si alguien llega aquí abajo y ve esto estaremos en problemas.
- De acuerdo, primero que nada debes saber que, igual que los Shinigamis en este mundo somos inmortales, tu al entrar al mundo Shinigami también tendrás ese poder, en otras palabras los Shinigamis no podrán hacerte daño, ya que al escribir tu nombre en la Death Note, el mundo Shinigami te reconocerá como alguien que ya ha muerto, es decir, que en mi mundo tu estarás muerto.
- Entonces tendré ventaja contra los Shinigamis, eso es algo bueno.
- Ahora, la segunda cosa, una vez que tengas la Death Note Suprema debes encargarte de matar, como prometiste, a los demás Shinigamis, debes escribir el nombre de todos en ese trozo de Death Note, claro que tienes que dejar espacio para volver a escribir tu nombre una vez que desees salir.
- Dime esos nombres rápido.
Eros comenzó a vociferar los nombres lenta y claramente mientras Ligth los escribía en el trozo de papel, y cuando finalmente acabó lo introdujo de nuevo a su bolsillo. Luego, sin más, comenzó a caminar hacia el portal.

5 Cinco minutos antes

Afuera de Hammer Safe la gente corría desesperadamente mientras varias personas gritaban musitando unas palabras.
- ¡Corran, Kira esta en el edificio! –Gritó una mujer que se aleja del edificio
- ¡Nos va a matar a todos! –Un hombre bien vestido que corría detrás de la mujer había hablado.
- ¡¿Kira?! –Pensó Dorian mientras observaba el edificio a lo lejos. –No me digas que…
Antes de que Dorian pensara terminar la frase se hecho a correr en dirección al edificio. - L está dentro, o alguien sabe que L es Kira, o realmente Kira se encuentra ahí.
Dorian entró precipitadamente al edificio y miró para todos lados, pero no encontró a nadie, de pronto, un enorme monto de gente se acercó bajando con rapidez las escaleras.
- ¿Kira? ¿Cómo es posible? ¿Aquí? ¿En este edificio? –Dijo un hombre mientras parecía teclear un mensaje en su celular.
- ¿Qué es lo que quiere Kira aquí?
Dorian miraba a la multitud de gente salir del edificio y dejándolo nuevamente solo.
- Debo empezar a buscar, seguro L está en los pisos de arriba, pero si el es Kira me matara, sin embargo, si L no es Kira entonces debo ayudarlo a atraparlo ¿Qué debo hacer? –Decía Dorian mientras una nueva multitud bajaba del edificio.
- Por ahora lo ayudaré, registraré los pisos de abajo.
Dorian comenzó a correr rápidamente hacia el nivel subterráneo, mientras desfundaba su arma y jalaba el seguro.
Ligth en ese momento comenzaba a caminar hacia el mundo Shinigami y había introducido una de sus manos.
- Buena suerte Yagami Ligth.
Dorian bajaba los escalones a una velocidad impresionante.
Ligth introdujo su cuerpo hasta un punto donde su rostro no se veía, sin embargo, sus pies aun podía percibirse.
Dorian terminó el último escalón y apuntó en el aire su arma, miró fijamente algo que lo desoriento, un zapato que levitaba en el aire, pero segundos después, aquel objeto traspasó la pared del aparcamiento y un extraño haz de luz se difuminó hasta hacerse invisible. Dorian retrocedió unos pasos y tropezó en el suelo.
- Parece que este humano es muy problemático. –Pensó Eros refiriéndose a Dorian mientras miraba cómo el portal desaparecía por completo.
Ligth se sentía ligero, sentía el mismo aire frio que había sentido cuando el portal se había abierto, pero eso no le preocupaba en lo más mínimo, minutos más tarde aterrizó en una superficie dura y cuarteada, Ligth estaba en el mundo Shinigami.
- Así que este es el mundo Shinigami. –Dijo Ligth mientras observaba todo a su alrededor.
El mundo Shinigami lucía muy diferente al mundo real, el cielo de aquel momento era totalmente oscuro y nubloso, la superficie del piso descuartizada en su totalidad y un montón de piedras y cráneos de seres deformes estaban rodeándola.
- ¿Dónde empezar a buscar? –Pensó Ligth mientras comenzaba a caminar en una dirección desconocida. –Eros olvidó decirme donde buscar, y más aún como luce ese Death Note, ¡demonios! –Pensó nuevamente Ligth.
Habían pasado ya un par de minutos y Ligth aun continuaba caminando cuando escucho un par de risa lejanas de donde estaba el, se detuvo en seco y agudizó su oído, apenas escuchaba la conversación.
- Apuesto tres. –Escucho Ligth.
- Eso es trampa, eres igual que Ryuk.
- ¿¡Ruyk!? Entonces las voces son Shinigamis.
- Ligth siguió caminando hasta llegar a un lugar donde podía ver a aquellos raros seres y los observó con detenimiento.
Uno de ellos lucía un extraño cuerpo, tenía forma de un reptil, poseía los ojos redondos similares a los de un camaleón, un extraña cara, una cresta similar a la de los calamares, detrás de sus ojos, orbitas pequeñas parecidas a las de sus ojos formaban un arco en la cresta, delante de sus ojos tenía un extraño pico y sus dientes eran sustituidos por dos cuerpos filosos a cada lado al final de los labios inferiores, su vestimenta se conformaba por unos vestigios en los hombros similares a hombreras nativo americanas, su cuerpo era deforme y delgado similar a Ryuk, pero eso a Ligth ni siquiera lo sorprendió.
Por otro lado, el otro lucia totalmente diferente, era como una especie de babosa gigante fusionada con piel de reptil, su cabeza era ovalada y sus ojos totalmente blancos, tenia unos labios largos, y su cuerpo hacía juego perfecto con su cabeza, lucía un cuerpo deforme y relleno, era como un globo escamoso, y finalmente, detrás de él, una enorme cola.
Pero pese a esto Ligth ni siquiera se inmutó.
- Esos dos siempre apostando, pero cuando estaba Ryuk siempre ganaba.
Ligth lanzó una sonido sorpresivo al escuchar aquellas palabras y miró rápidamente al ser que estaba a su lado, Ligth lo reconoció de inmediato, era aquel Shinigami que años atrás había regresado por la libreta que Ryuk le había robado, no era otro que Sidoh.
- Yo te recuerdo, creo que eres el humano que me regresó mi Death Note, nunca había visto a un humano en el mundo Shinigami… que problema… ¿Debería matarte o decirle a Justin? … mmm… bueno, te dejaré ir si me dices por que estas aquí.
Ligth lo miró fijamente mientras se preguntaba si aquel Shinigami estaría dispuesto a ayudarlo a encontrar su objetivo.

6 Suicidio (心中)

El gran pájaro de acero surcaba el cielo como una elegancia esplendorosa, sin duda Yagami Ligth era un piloto experto a pesar de las pocas veces que había piloteado uno en su vida.
- Aterrizaremos en cinco minutos. –Dijo Light improvisando y mirando a Dorian.
Ligth se encontraba pensativo, realmente aquellas palabras habían sido para despistar a Doria ya que aun no sabia con exactitud en qué lugar debía aterrizar pues la ciudad era demasiado grande y Eros no le había dicho donde se localizaba aquel portal, pero a pesar de todos los pensamientos que rodeaba la cabeza de Ligth, Dorian asintió con la cabeza.
- Y bien ¿Dónde empezaremos a buscar a Kira? –Dijo Dorian con un tono que parecía amenazador, como si esperara que el falso L dijera algo erróneo en su siguiente respuesta.
- Espera y lo veras. –Dijo Ligth mintiendo y sonriendo amablemente.
- Te daré una pequeña pista, estamos volando sobre el lugar donde esta la Death Note. –Eros había hablado justo detrás de Ligth.
- Aunque Eros me haya dicho que sobrevolamos la ubicación de la Death Note hay demasiados edificios por aquí, a simple vista aun no me es posible reconocer el lugar exacto. –Pensó Ligth, seguido de eso volvió a soltar unas palabras a Dorian ignorando como siempre a Eros. –Parece que aterrizaremos pronto.
- Así que aterrizaremos cerca de Santa Mónica, estamos cerca de Hollywood ¡Como me gustaría dar un recorrido! –Dijo Dorian emocionado.
- ¿En serio? quizá deberías dejarme la investigación de Kira, tu puedes ir a otro lado mientras tanto.
Dorian lanzó un ruido sorpresivo y luego fijo su mirada hacia otro lado que no fuera los ojos de Ligth.
- No puedo, tengo que seguir a L a donde sea. –Dijo Dorian pensativo y luego casi instantáneamente contestó a la propuesta de Ligth. –No, está bien, la investigación es más importante que cualquier otra cosa.
- Maldito, si sigue insistiendo en seguirme tendré que matarlo, no habrá otra opción. –Pensó Ligth.
- Quizás estoy presionando demasiado L y podría comenzar a sospechar algo, debo suavizar las cosas un poco –Pensó de nuevo Dorian. –Si insistes L, quizá acepte tu invitación. –Dijo riendo falsamente.
En aquel momento en el helicóptero se cernía una atmosfera ya conocida, era como aquellos viejos tiempos en que Ligth y L sostenían sus conversaciones casi telepáticas, cada uno pensando lo que diría el otro y tratando de descubrirse mutuamente.
- Claro, tú no te preocupes, me encargaré de la investigación de Kira.
- Te tengo L, el plan es simple, te haré creer que te encuentras solo investigando a Kira pero en realidad seguiré tus pasos. –Pensó Dorian maliciosamente para si mismo.
- Dorian, que ingenuo, cree que voy a creer en sus palabras, obviamente él no vino a investigar lo de Kira, es claro que me está espiando, estúpido, dejó descubierto muchos cabos, no solo eso, con Eros a mi lado puedo pedirle que lo vigile, así que si cree que caeré en su pequeña trampa esta equivocado. –Pensó Ligth sonriendo para si mismo.
Ahora el helicóptero había aterrizado en un edificio enorme muy parecido al de la SPK con la diferencia que este tenía las letras CIA.
Cuando aterrizaron no pasaron más de dos minutos para que unos agentes vestidos totalmente de negro se acercaran a Ligth y a Dorian.
- Bienvenido Sr. L, la CIA espera poder ayudarle en todo lo que pueda. –Dijo uno de los hombres.
- Todos nuestros recursos están a su disposición. –Dijo el otro con un tono extraño, era como si hubiera completado la frase del primero.
- Gracias, por ahora lo más importante es saber si la pista de Kira tiene una base solida, debo averiguarlo cuanto antes.
- Por supuesto ¿En que podemos ayudarle?
- En este momento no es necesario, pero llamaré en caso de comprobar la pista de Kira
Ambos agentes asintieron al mismo tiempo.
- Un trasporte lo espera en el aparcamiento de abajo.
Ligth no dijo ni una palabra más y comenzó a caminar pasando de largo a los dos agentes, segundos después Dorian corrió para alcanzarlo.
Instantes después Ligth se encontraba bajo el enorme edificio, en aquel lugar se podía escuchar el sonido de unos ventiladores enormes moviéndose, pero no parecía haber viento, eran aquellos ventiladores que se usaban en los niveles subterráneos.
- Dorian, toma. –Dijo Ligth al momento que lanzó un pequeño objeto metálico a las manos de Dorian, las cuales lo recibieron torpemente.
- ¿Y esto?
- Es la llave del auto que me dio la CIA, en lo personal prefiero caminar, pero adelante, úsalo, así podrás llegar más rápido al lugar que quieres visitar.
Dorian miro a Ligth fijamente y a pesar de que trataba de aparentar simpatía su rostro no se lo permitía.
- ¿Algún problema Dorian?
- Es que… si no es mucha molestia de verdad quisiera ir con usted.
- Dorian, ya te lo dije, yo solo puedo hacerme cargo de todo esto, ¿Que no sabes que yo soy L? y soy conocido como la persona que jamás ha fallado cuando se trata de resolver un caso, asi que por tanto no te necesito.
Dorian aun continuaba mirando a Ligth fijamente pero luego desvió la mirada unos segundos y dejo escapar un suspiro.
- Supongo que tiene razón, después de todo si es que hemos llegado tan lejos en el caso de Kira es debido a usted, disculpe si fui un poco entrometido. –Dijo Dorian dibujando una sonrisa en su rostro.
Ligth no dijo una palabra mas y salió del edificio.
Afuera las calles de Los Angeles lucían similares a las de New York, las personas pasaban de un lado a otro rápidamente, a su vez una inmensa ola de trafico cernía la ciudad en ese momento, a pesar de todo eso la gente mostraba cierto aire de miedo, Ligth sabía perfectamente que esto se debía al miedo infundado por Kira, pero eso no le importaba en lo más mínimo.
- Eros –Dijo Ligth casi murmurando.
Eros a duras penas consiguió oír la voz de Ligth.
- ¿Qué sucede?
- ¿Puedes indicarme donde se encuentra ese lugar?
- Esta cerca de aquí Ligth.
- Descríbemelo.
- Bueno, en ese caso, espera un momento.
Ligth de repente sintió una corriente de aire detrás de él y un especie de sonido semejante al de un zumbido provocado por un objeto de gran tamaño, era Eros, quien en ese momento había abierto sus alas de Shinigami y había volado por detrás de Ligth.
Eros había llegado a lo más alto de los edificios de la calle donde se encontraban y comenzó a buscar entrecerrando los ojos como si esperara sentir algo, de pronto sus ojos divisaron algo y bajó rápidamente al suelo guardando en un instante sus alas.
- Ya te lo dije, es un edificio negro, esta a unas calles de aquí, puedo guiarte.
- Como quieras, supongo que el aparato que te di hace unas horas no nos será útil en este momento después de todo.
- ¿Hablas del aparato que me diste en tu oficina? pero si antes de subir a ese helicóptero me pediste que te lo devolviera.
- No seas tonto, te creía un Shinigami más listo pero bueno, el punto es que en este mundo si tu cargas un objeto real que los demás puedan ver daría la impresión de que el objeto esta flotando ya que las personas comunes no pueden verte.
- Tienes razón, como lo dije antes, eres listo Ligth.
- No, de hecho esto me le enseñó Ryuk hace un par de año, por ahora basta de tanto hablar, Eros, guíame al edificio.
Yagami Ligth comenzó de nuevo a caminar por entre cientos de personas que caminaban por las concurridas calles de Santa Mónica, entre tanto se Ligth podía escuchar algunas indicaciones de Eros como “sigue a la derecha”o “dobla la siguiente calle”.
Minutos más tarde se encontraban ante un gran edificio, al parecer la parte céntrica de Santa Mónica parecía poseer edificios de tamaño similar, cada uno contaba con veinte pisos como mínimo, Ligth miró hacia lo más alto del edificio y divisó unas letras, a continuación las leyó lentamente con cierto tono de curiosidad.
- ¿Hammer Safe Inc.?
- Bueno, ¿Estás listo para entrar?
- Eros… quiero que sepas que esto no es tan sencillo, este lugar parecer una especie de compañía, con tanta gente ahí las cosas se vuelven complicadas.
- Vamos Ligth, ¿No presumías tanto de tu gran poder deductivo con ese chico de antes?
- ¡Dorian!, es cierto, a ese estúpido lo olvidé por completo. –Dijo Ligth en su mente. –Descuida Eros averiguaré la manera de entrar pero por ahora quiero pedirte un favor, el chico con el que estaba antes, quiero que averigües si aun nos sigue.
- Si así es. –Contesto Eros casi al instante como si hubiera sido una respuesta involuntaria.
- ¡¿Por qué no me dijiste nada?! –Dijo Ligth enfurecido.
- ¿Creía que tu ya lo habías deducido?
- Yo ya sabía que ese estúpido nos seguiría, era más que obvio, él mismo se delato desde el momento en que me rogó que lo trajera conmigo, pero estoy un tanto molesto contigo Eros, ya que a pesar de que yo sabia que Dorian nos seguía el rastro, tu también lo sabías y no me dijiste nada, lo que me hace pensar que quizás seas un Shinigami en el que no puedo confiar.
- Yagami Ligth está dudando en entrar en el mundo Shinigami, no puedo permitirlo. –Pensó Eros furioso. –Te pido una disculpa Ligth.
- ¿Crees que creeré en algo tan falso como eso? Eros, tu no eres la clase de sujeto que se disculpa con alguien, antes si pudieras morirías.
- ¡Miserable! ¿Es que acaso que tengo que rebajarme al nivel de un humano con tal de que me obedezca? Eso es repugnante… no, tranquilo, si logro que entre conseguiré mi propósito y él es mi única oportunidad. –Pensó Eros, ahora más molesto que antes. –Es cierto Ligth, moriría antes que ofrecerte una disculpa, bien, entonces es tu decisión, no te forzaré a entrar al mundo Shinigami si es lo que decides.
- No, despreocúpate, entraré de cualquier forma, así que ya dejemos de hablar y entremos en el edificio.
Ligth continuo caminado siendo a la vez observado muy de cerca por Dorian.
- ¿Qué planea Kira? –se preguntó Dorian.
Dentro del edificio el primer piso parecía muy similar a muchos edificios industriales, en el centro un mostrador enorme con el mismo slogan de afuera, ahí inmóviles estaban unas enormes letras doradas que formaban la palabra “Hammer Safe”, al lado derecho de ese lugar había una pequeña sala de espera con unos sillones que parecía muy cómodos y del otro lado un par de cuadros abstractos colgados con un orden exacto.
Detrás del mostrador había un sujeto que leía el diario al mismo tiempo que parecía sostener una conversación telefónica, su cuerpo vestía un traje muy elegante, Ligth se acercó y en ese instante casi sincrónico el hombre terminó la conversación y lo miró.
- ¿Puedo ayudarle en algo?
- Si, iré directo al grano, estoy investigando una pista sobre Kira y hay una pequeña probabilidad de que Kira esté en el edificio.
El hombre casi pasmado retrocedió unos pasos y respiró repetidamente como si le faltase el aire.
- Kikiki…ra –Dijo tartamudeando. –Pero ¿Qué querría Kira de nosotros? es decir, Hammer Safe es una compañía de seguros y nada más, ¿Qué busca aquí?
El hombre dirigió sus dedos hacia un pequeño botón rojo, rápidamente dirigió uno de ellos a presionarlo cuando Ligth ágilmente lo detuvo y apretó su dedo con fuerza entre sus puños.
- ¡Espere! no lo haga... Tranquilícese, si hace lo que le digo todo saldrá bien
El hombre asintió con la cabeza.
- Escuche con atención, este es el plan, primero quiero que evacue discretamente a la gente del edificio sin causa pánico, invente lo que quiera, algo asi como un simulacro de incendio o lo que quiera.
- Bien… ¿y luego?
- Cuando acabe el primer piso, continúe con el segundo y asi sucesivamente.
- Pero… ¿y si Kira se mezcla con alguno de los empleados?
- Eso es cierto, debo preguntarle algo, ¿usted conoce a todos los empleados?
- Si, tenemos un registro computarizado de todos ellos.
- Bien, entonces no se asuste, que cada uno se identifique al salir y el que no tenga identificación y no sea reconocido por usted, será Kira.
- Correcto, pero ¿no será riesgoso? he oido que Kira mata a la gente sin siquiera tocarlas.
- Tranquilícese, eso es mentira, yo mismo le puedo asegurar que Kira no matará a nadie, después de todo, Kira solo mata criminales ¿no?
- Tiene razón, entonces comenzaré a evacuar a la gente.
El hombre se alejó entrando a una puerta cerca de aquel mostrador en donde estaba.
- ¿Ahora qué, Ligth? ¿No esperarás a que todos evacuen? o ¿si?, tardaremos horas y no creo que ese chico de afuera aguante mucho, en cualquier momento entrará y te descubrirá.
- No te preocupes por eso ahora, cuando Dorian descubra lo que pasó yo ya estaré en el mundo Shinigami… cambiando de tema, quiero que me digas en que piso esta la entrada.
- Debajo de nosotros Ligth.
- ¿Debajo?
- Así es, ¿no creerías que estaría en un piso de arriba, verdad? antes de que este edificio fuera construido los cimientos de este lugar eran un portal Shinigami, claro que los humanos jamás han sido capaces de ir a ese mundo por qué en primer lugar, ningún Shinigami sería tan tonto como para llevar un humano y en segundo lugar, incluso con una Death note en sus manos ellos simplemente hubieran pasado de largo este lugar, los Shinigamis somos los únicos capaces de sentir las zonas.
- Me importa poco eso, mientras yo sea capaz de entrar, con eso me basta, así que apurémonos.
Ligth comenzó a correr en dirección a un par de escaleras que daban al piso de abajo, descubrió que al igual que el edificio de la CIA, era un aparcamiento, sin embargo Ligth no prestó atención al lugar, más bien miraba de un lado a otro buscando a alguien que estuviera por ahí y si eso llegaba a pasar le contaría lo mismo que le había dicho al recepcionista.
- Ya deja de buscar, aquí no hay ni un alma, Ligth.
- Quiero asegurarme, después de todo incluso cuando Dorian me seguía, tú decidiste no decírmelo.
Un par de minutos después Ligth se había cerciorado de que nadie lo seguía y miró a Eros fijamente.
- Ya estoy listo, ahora, rápido dime como llego.
- Entonces empecemos, lo primero ya te lo dije, saca tu Death Note.
Ligth miro a Eros y comenzó a reír sarcásticamente.
- ¿Crees acaso que traería mi Death Note a un lugar como este? jamás me arriesgaría a hacer algo así, eso me dejaría expuesto y todas las sospechas de que soy Kira se comprobarían.
Detrás de la capucha Eros miro a Ligth con tanta ira que sus ojos brillaron de un color rojo brillante y sus grandes manos se convirtieron en puños.
- ¡Esto no es un juego! confié en ti, ¡¿pero me dices que no traes tu Death Note contigo?!
- ¿Por qué gritas Eros? no se da bien en alguien como tu.
- ¡¡Cállate!! ¡si tuviera una Death Note en estos momentos no hubiera dudado en matarte!
- En ese caso, si entro al mundo Shinigami y consigo esa Death Note Suprema e intentas quitármela estaría exponiendo mi vida.
- Hablas como si de verdad pudieras ir, si no tienes tu Death Note es imposible.
- Eros, tranquilízate, si bien es cierto que no traigo mi Death Note conmigo eso no significa que no pueda ir al mundo Shinigami, ¿que acaso ya olvidaste lo que te dije antes de partir en el helicóptero?
La mente de Eros trató de enfocar aquel recuerdo.
- Me preguntante que si un trozo de la Death Note tendría el mismo efecto.
- Así es.
- Entonces ¿dónde está?
Ligth no dijo nada más y metió la mano en su bolsillo, de donde extrajo un pequeño objeto, luego sin más, lo arrojó contra una de las paredes del aparcamiento, el cual al instante se hizo añicos, Eros lo miraba extrañado y luego enfoco el objeto que Ligth había arrojado y por debajo de la capucha abrió los ojos.
- Ese objeto… es
- Correcto Eros, siempre guardo pequeños trozos de hojas de la Death Note por si acaso y el mejor lugar para eso son lugares que la gente común jamás pensaría que se pudiera esconder algo. –Dijo Ligth mientras se acercaba a recoger los retazos del objeto y sacó un trozo de papel blanco.
- Cada vez me vas sorprendiendo más, así que escondiste el papel en ese objeto de antes.
- Una vez más acertaste Eros, jamás pensé en utilizar este GPS para buscar la ubicación del edificio, sino para trasportar un trozo de la Death Note.
- ¡Demonios! no esperé que trajera un trozo con el y ahora que dije todo eso es posible que se cuestione sobre el entrar o no al mundo Shinigami. –Pensó Eros
- Eros… Dime qué debo hacer ahora.
- ¿Que pasa? ¿Por qué no reaccionó ni se molestó a pesar de todo lo que dije? –Pensó de nuevo Eros.
- ¿O es que ya no quieres que entre al mundo Shinigami?
- No, ahora vayamos al punto, con ese trozo de Death Note tienes que escribir tu nombre y matarte a ti mismo Yagami Ligth.
- ¡¡¡¿Que?!!! –Dijo Ligth mientras miraba a Eros impactado.

5 Investigación (研究)

El sonido aturdidor de la hélice del helicóptero rugía con fuerza arriba del edificio de la SPK.
Aquel enorme objeto volador estaba posado en medio del edificio el cual tenia una extraña marca en el centro, era una especie de círculo blanco y en medio de él las iníciales SPK, lucia como un enorme blanco de arquería pero más bien se trataba de la marca de aterrizaje.
Ligth se encontraba arriba del edificio junto con Eros mirando fijamente al imponente objeto mientras el movimiento de la hélice movía de un lado a otro el cabello de Ligth.
- ¿Volaremos en eso? yo llegaría más rápido volando.
Ligth hizo caso omiso de las palabras de Eros y comenzó a caminar.
- Sr. L disculpe pero me informaron que irá a los Ángeles a seguir una pista de Kira ¿eso es cierto? –gritaba una voz detrás de Ligth.
Ligth dio media vuelta y observo al individuo fijamente, luego sonrió y dijo.
- Así es Dorian, iré a los Ángeles a seguir una pista de Kira.
- Entonces era cierto, Sr. L quiero pedirle algo, por favor… ¡Lléveme con usted!
Ligth miro fijamente a aquel sujeto después de escuchar esas palabras.
El semblante de Dorian bajo aquel gran pajaro de acero lo hacían ver más pequeño de lo que era. Dorian, en aquel momento el integrante mas joven que la SPK había tenido en años su cara de niño junto con un par de pecas a cada lado y ese cabello rubio totalmente desaliñado haría pensar a cualquiera que era un simple chico.
- Lo siento Dorian este asunto es algo serio, no puedo llevarte conmigo.
- Se lo ruego Sr. Necesito ir con usted ¡Por favor!
Dorian instantáneamente después de decir esas palabras hinco sus piernas e hizo una reverencia a Ligth, mostrando la costumbre típica japonesa que se hace al rogarle a alguien.
- ¿Por qué Dorian esta tan insistente?, ¿que planea?, incluso se ha arrodillado rogándome que lo lleve, eso es muy sospechoso.

En la mente del pequeño Dorian ahora retrocedía unos días atrás, en aquel instante se encontraba en un lugar totalmente diferente, ese lugar poseía un extraño aire, estaba cubierto por paredes totalmente blancas y muebles que tenia un aspecto de ser demasiado caros, frente a Dorian se encontraba un objeto reconocible para la mayoría de los ojos humanos, era la bandera de Estados Unidos.
Pero ahora la mirada estaba fija en la puerta que estaba detrás suyo la cual se había abierto, de ella entro un personaje ya identificable era el presidente de los Estados Unidos, era Paul Wallet.
- Dorian, muchacho me alegra que hayas venido. – Dijo el presidente mientras le daba una palmada en la espalda y le mostraba una sonrisa.
Dorian miro al presidente un tanto incrédulo.
- Sr. con el debido respeto ¿Por qué me llamo?
- Ya veo que eres de esas personas que les gusta ir al grano. – Dijo el presidente con tono serio.
- Yo trabajo para la SPK, tenemos mucho trabajo asi que le pido que me diga a que he venido.
El presidente Paul Wallet se sentó en un lujoso sofá justo enfrente de Dorian y sin hacer caso a sus palabras tomo una pequeña tetera que se encontraba en la mesa al lado de él, agarro una taza muy fina de cerámica y se sirvió un poco de té, luego con una pequeña cuchara agrego azúcar y comenzó a disolverla, por último se llevó la taza a la boca y dio un pequeño sorbo haciendo una expresión de saciedad y colocó la taza de nuevo en la mesa.
- Bien te ofrecería también una taza pero supongo que la rechazarías ¿no?
Dorian no dijo nada esperando que el presidente adivinara la respuesta.
- De acuerdo, como quieras, entonces vayamos al grano… Dorian quiero que investigues a L
- ¡¿Cómo dijo?! – Dorian se había puesto de pie precipitadamente.
- Oíste bien, quiero que investigues a L en secreto.
- Necesito que me explique por que quiere que haga eso.
- Claro, te lo diré, pero por favor siéntate, no me gusta hablar mirando a la personas hacia arriba.
Dorian tomo asiento y miro al presidente.
- Te lo resumiré para no quitarte mucho tiempo, veras Dorian no creo que L que trabaja en la SPK, se el L verdadero.
- ¿Como lo sabe?
- El L que conocía era diferente, no se por que tengo esta extraña sensación de que al verlo me parece alguien mas, naturalmente nunca vi su rostro asi que no puedo saber a ciencia cierta si es o no el L verdadero.
- Sr. perdóneme pero yo confío en L, desde que entre en la SPK hace ya tres años nunca pensé algo así y disculpe pero no puedo hacer lo que me pide basándome en una conjetura como esa si no hay pruebas yo… ¡me rehúso!
- Ciertamente estás en tu derecho de hacer eso, pero quiero que sepas que yo no te pediría que investigaras a L sin una prueba, claro que poseo una prueba.
El presidente llevo su mano hasta su saco y la introdujo en un pequeño bolsillo que estaba a la altura del pecho.
Después de eso saco una pequeña grabadora.
- ¿Qué es eso?
- Quiero que escuches con mucha atención.
El presidente presiono la tecla de play e instantáneamente la cinta empezó a correr.
- Encantado de conocerte segundo L soy el líder de la SPK puedes llamarme N, habíamos decidido no confiar en L pero lo cierto es que la CIA y el FBI me consideran a mí como su líder. –Era la voz de Near.-
Dorian escuchaba intrigado la voz preguntándose no sólo eso sino en qué idioma era hablado.
- ¿Sabes hablar japonés?
Dorian negó con la cabeza sin emitir un sonido.
- Esta conversación esta en japonés y te diré en palabras simples lo que dice, esta grabación es entre Near y un segundo L.
- ¡¿En serio?!
- Así es, y no solo eso, Near le dice que él no confía en L.
- Entonces el L que conozco ¿es un L diferente? – Dijo Dorian constipado.
- Correcto, este L es un segundo L, como dice la grabación, naturalmente te diré que me tomo mucho tiempo encontrarla, además de eso también fue difícil decodificar las voces de la grabación ya que gran parte las conversaciones entre Near y L era distorsionadas.
- Ya veo, pero entonces por que deja que este L siga en la SPK si es un impostor debería arrestarlo. –Dijo Dorian sin prestar atención a lo que decía el presidente.
-¿Quieres saber por qué?, Para empezar yo no soy como Near o el verdadero L pero no soy estúpido y siempre tuve mis dudas con respecto a este L, pero aunque él no era L no parecía ser una persona mala, cuando empecé a sospechar fue cuando noté que la investigación se quedaba estancada y no avanzábamos, aun así decidí dejar a el nuevo L a cargo y de esa manera mantenerlo vigilado.
- Así que era por eso, siento haber dudado de usted pero yo creía que el L que conocía era el verdadero y realmente siempre lo respeté, pero después de escuchar esto no se que creer.
- Te diré lo que hay que creer, hay que creer en la justicia.
Dorian miró sorprendido al presidente como si en el hubiera encontrado la forma de disipar todas sus dudas, luego apretó el puño y se puso de pie precipitadamente.
- Bien, lo ayudare, yo investigare a L en secreto pero aun tengo una duda que me deja un tanto intranquilo.
- ¿Qué es?
- ¿Quiere que investigue al segundo L, por que usted cree que el es Kira?
El presidente dio un sorbo nuevamente de su taza
- No voy a mentirte, tengo una ligera sospecha de que el sea Kira, aun que es muy pequeña pero es algo que no puedo sacarme de la cabeza.
- ¿En que se basa para decir eso? Es decir, aunque el tal vez sea un L falso ¿que le hace creer que el es Kira?
- Pues veras, la duda surgió cuando Near fue asesinado hace cinco años, claro está que en aquel entones aun no era el presidente, es más, nunca quise contar mis pensamientos sobre el caso de Kira, de otro modo el ex presidente me hubiera ignorado, pero el punto es que aun creo que Near fue asesinado por el segundo L.
Dorian miraba absorto al presidente mientras abría su boca y sus ojos reflejaban miedo.
- Entonces es peligroso que Kira… digo L siga en la SPK, debería arrestarlo sin hacer ninguna investigación.
- Eso es imposible ya que no hay suficiente evidencia como para hacerlo, pero por eso te he pedido que investigues, si logramos reunir evidencia es probable que atrapemos a Kira.
- Si usted lo dice
- Ahora te diré que en un par de horas iré a hacerle una visita y hablaré con él, claro sin revelarle gran cosa de esta conversación, eso es irrelevante en este momento, pero no es conveniente que nos vean juntos así que si me ves trata de ser discreto e ignórame.
- Esta bien lo hare, por ahora supongo que quiere que los siga a todos lados ¿cierto?.
El presidente movió la cabeza haciendo un ademán de aceptación.

martes, 5 de enero de 2010

4 - Paul Wallet (ポール 財布)

4 - Paul Wallet (ポール 財布)

Tanto Yagami Ligth como el Shinigami Eros se examinaba mutuamente, parecía como si en aquella habitación se hubiera encerrado una atmosfera algo lúgubre y pesada.
- ¿Quieres llegar al mundo Shinigami? Bien, te diré como, primero que nada necesitamos tu Death Note.
Ligth emitió una risita y miro a Eros incrédulo.
- ¿Crees que traería conmigo a un lugar como este la Death Note? por si no te has dado cuenta yo soy Kira, si alguien lograra hacer una conexión entre Kira y L nunca la hallarían ya que nunca cargo el cuaderno conmigo, está en un lugar muy seguro.
- Bueno no importa, el punto es que aun lo tienes, primero necesitamos el cuaderno eso es lo más fácil, aquí viene lo complicado y es que para nosotros los Shinigamis ir de un mundo a otro no es problema, bueno es mi caso yo ya no puedo hacerlo pero aun asi en los humanos es algo complejo para empezar ¿sabias que hay zonas en este mundo que se conectan al mundo de los Shinigamis?
- Ya voy entendiendo, o sea que para entrar al mundo de los Shinigamis se debe hacer por una de esas zonas.
- Exacto, afortunadamente para ti he pasado ya varios años en este mundo y he descubierto las zonas que conectan con el mundo Shinigami.
- Veo que no has perdido el tiempo, entonces dime ¿Cuántas y cuáles son esas zonas?
- Son diez en total hay una un poco cerca de aquí, volando nos tomaría llegar unas tres horas aproximadamente.
- Espera un segundo.
Yagami Ligth se puso de pie de aquel sofá rojo y se dirigió a su ordenador, movió ligeramente el mouse y la pantalla se ilumino en pocos instantes, luego tecleo algo en su ordenador rápidamente y en pocos segundos había desplegado un enorme globo terráqueo.
- Bien, señálame los lugares donde se encuentran esas zonas.
Eros levanto su enorme brazo aunque aquella capucha lo cubría totalmente unos largos y puntiagudos dedos parecidos a cuchillas negras tocaron finalmente el ordenador y con lentitud deslizaba sus dedos sobre aquella pantalla señalando los lugares mientras Ligth movía el mouse dando un clic entre cada lugar que señalaba, lentamente las diez zonas rellenaron los espacios del globo.
- Bien, esos son todos.
- Ya veo, hay algunos muy alejados de aquí pero es cierto hay uno muy cercano, está en Los Ángeles, nos tomara unas tres horas llegar, ahora bien ¿sabes el lugar exacto de esa zona?
- Claro que sí, es un especie de edificio enorme te diré cuando los veamos.
- De acuerdo, aunque Los Ángeles es enorme así que tendremos que agilizar todo.
Ligth abrió rápidamente un cajón debajo de su escritorio y lanzó un pequeño objeto negro a Eros.
- ¿Y esto?
- Es algo llamado GPS, servirá para encontrar más rápido el lugar, después te diré como funciona por ahora consérvalo.
- ¿Qué más necesitamos Eros?
- Por el momento eso es todo, cuando lleguemos al lugar del portal te lo diré. no te preocupes las demás partes son sencillas. –Aquellas palabras denotaban un toque burlón.
- ¿Sencillas? Entonces ¿por qué la risa?
- No te preocupes por eso ahora, antes de que vayamos quiero que te quede bien claro que cuando te dije que mataras a todos los Shinigamis me refería a todos, incluso a tu Shinigami Ryuk
- ¿A Ryuk?
- ¿Que sucede? ¿No puedes hacerlo? ¿No me digas que el dios del nuevo mundo teme matar a su Shinigami?
- No es eso, si no que…
De pronto la puerta del despacho de Ligth se abrió y rápidamente apareció aquella mujer con quien Ligth había hablado aquella mañana
- L, siento interrumpirte tan repentinamente pero…
- ¡¿No te he dicho que toques antes de entrar?! –Dijo Ligth enfurecido mientras respiraba de forma agitada y su corazón palpitaba fuertemente, era obvio que se había sobresaltado.
- Lo siento. –Se cohibió la mujer.
- Esta bien Juliet, ¿Qué necesitas? –Dijo Ligth calmado.
- Bueno… este… lo que pasa es que…
- ¡¿Qué?! ¡¡Dilo rápido!! –Ligth había vuelto a enfurecer
La mujer soltó un pequeño alarido, pero luego se tranquilizo respiro profundamente y continuó.
- Este, lo siento, pero ¿Recuerdas que esta mañana te dije que tenias una reunión con el presidente? Bueno… parece que la reunión cambió de hora.
- ¿A qué hora será?
- Bueno, el presidente esta ahora mismo en la planta baja del edificio y viene para acá en este instante.
- ¡¿Qué?! –Dijo Ligth sorprendido. – Maldito, ese desgraciado cambio la hora de la reunión justo cuando Eros esta aquí, esta bien veamos que es lo que quiere ese bastardo. – Pensó Ligth
- Bueno solo era eso, yo me retiro Ligth y perdona la molestia, prometo tocar la próxima vez.
- Eros quédate callado nos iremos cuando acabe de hablar con el bastardo.
- Parece que no te agrada mucho ¿verdad?
- De hecho es algo molesto, ese sujeto parece no tenerle miedo a Kira incluso el reabrió la SPK cuando el anterior presidente la clausuro.
- Entonces ¿Por qué no lo matas?
- Por ahora no me conviene eso, más tarde lo hare pero por ahora me limitaré a ver como mueve sus piezas, aunque es un hombre listo no le llega a los pies a Kira.
Pocos minutos después la puerta volvió a abrirse pero esta vez despacio, después de eso se dejo ver a individuo algo corpulento, alto, de tez morena, cabello corto y lacio, parecía un hombre muy pulcro ya que su ropa no mostraba ni una pequeña mancha de polvo, Paul Wallet era ahora el nuevo presidente.
- Señor Presidente ¿Qué se le ofrece?
- L, que tal ¿Cómo va todo? –Paul había musitado esas palabras mientras levaba sus manos y veía sus uñas, no parecía mirar a Ligth realmente.
- Creo por ahora bien, ¿sabes? estoy algo ocupado por ahora así que le pediré que se limite a decirme ¿a que vino?
- Sabes L he estado pensando que desde que el caso Kira inicio, hace 12 años, me he dado cuenta que no hemos progresado mucho, es decir, mira el mundo L, la mayoría de la gente esta del lado de Kira.
- ¿Y eso es tan malo? ¿Acaso es incorrecto alabar a un dios justo y benevolente, un dios que creó el mundo perfecto? –Pensó Ligth mientras miraba fijamente al presidente.
- Pero aun así, yo creo que lo que hace Kira no es más que un acto cobarde.
Ligth apretó el puño, discreta pero fuertemente mientras escuchaba esas palabras.
- Le prometo que atraparemos Kira señor.
- Confío en ti L, ya que tu reputación te precede, no por nada has logrado resolver todo aquellos casos que a los demás les parecían imposibles, el caso es que he llegado a pensar que el L que conocimos antes… perdóname por decir esto pero… ese L ya no existe.
- ¿De qué está hablando?
- Yo debo admitir que nunca en casos anteriores llegué a ver a el rostro de L, siempre su representante Watari aparecía por él, aunque ahora todo es diferente, de la nada tú apareces diciendo que eres L y que nos ayudarás a atrapar a Kira pero he pensado que tal vez tu realmente no eres L.
Yagami Ligth miraba a Paul Wallet con un desprecio similar al que había sentido por su más grande rival, el verdadero L.
- Así que es eso. –Respondió Ligth relajado. – Es cierto ¿Qué razón tendría para confiar en mí, un extraño que llega de la nada diciendo ser L? En verdad usted está en todo el derecho de desconfiar, así que si de eso se trata, no me importa, en el momento que usted lo desee puede sacarme del caso Kira, a fin de cuentas no puedo trabajar con personas que cuestionan mi identidad.
- Lo siento, no quise llegar a ser tan directo pero era lo que pensaba y necesitaba decírtelo, de cualquier manera aunque no has atrapado a Kira, eres un elemento fuerte de la SPK, asi que por ahora dejemos las cosas como están ¿Te parece?… Disculpa pero por más de lo intento no puedo llamarte L, es algo raro ¿No crees?
- En absoluto, es usted libre de tener las dudas que tiene pero le repito que no me gusta que ponga a prueba mi identidad. ¿Qué le parece si de ahora en adelante me llama de otra forma? ¿Está bien Ryuzaki?
- Creo que es una excelente idea El (L)… es decir, Ryuzaki.
- Bien ¿eso era todo señor?
- Si por ahora si Ryuzaki, pero quería preguntar como ibas con la investigación del antiguo jefe de la SPK, Near.
- Ese caso es un poco complicado señor, pero no dudo que Kira también lo haya asesinado junto con el antiguo equipo de la SPK.
- Lo dejo en tus manos, me despido Ryuzaki, estaremos en contacto.
El presidente Paul Wallet se dio media vuelta y se dirigió a la salida.
- Espere Señor, tengo algo más que informarle.
El presidente se detuvo en seco pero no volteó a ver a Ligth
- ¿De qué se trata Ryuzaki? -Dijo dándole la espalda a Ligth.
- He encontrado una pista sobre Kira es algo floja pero debo investigarla de cualquier forma, así que esta tarde partiré hacia Los Ángeles.
El presidente enmudeció unos segundos.
- Esta bien Ryuzaki, sabes que puedes usar el helicóptero de la SPK cuando quieras, después de todo eres el líder ahora.
Ahora Paul Wallet retomo su camino y finalmente salió.
- Bien hecho, ahora rumbo al mundo Shinigami. –Dijo Ligth para sí mismo.

lunes, 4 de enero de 2010

3 - Inmortal (不滅の)

3 - Inmortal (不滅の)


Yagami Ligth miraba a Eros un tanto incrédulo mientras examinaba cuidadosamente la situación.
- ¿Qué sucede eh, no te parece una idea interesante? –Dijo Eros con un tono malévolo.
- Realmente me sorprendí un poco con tu propuesta pero la vida eterna no existe para los humanos Ryuk me lo dijo.
- De hecho ni siquiera Ryuk sabia sobre esto además a el no le importaría algo como esto, el puede matar a las personas con su Death Note y aumentar sus años de vida el ya es inmortal.
- Cuando conocí a Ryuk el me dijo que había dos cosas que me diferenciaban del el, la primera era los ojos de Shinigami y la segunda era aquella donde ustedes eran capaces de agregar la vida de los personas a sus años de vida… bueno no importa te escucho ¿Cómo puedes hacerme inmortal?
- Oh no es tan sencillo chico ¿sabes? es algo complejo pero si sigues mis ordenes la vida eterna será tuya.
- Antes de hacer lo que quieres, necesito que me digas como es posible que pueda verte, ya me dijiste que no tiene una Death Note entonces ¿Cómo?...
Eros miraba a Ligth mostrando una sonrisa macabra debajo de aquella gran capucha aunque era claro que Ligth no podía ver ninguna de sus facciones.
- Esta bien te lo diré… la razón por la que no tengo una Death es por que fue quemada por el rey Shinigami.
- ¡¿rey Shinigami?!
- Todos aquellos Shinigamis que sus libretas hayan sido destruidas podrán ser vistos por aquellos humanos que hayan tocado alguna Death Note en su vida.
- Ya veo pero no creas que por que me dijiste la razón que pueda verte hare lo que me pides debo conocer a fondo tu verdadero objetivo.
- Adelante Ligth pregunta lo que quieras soy un libro abierto pero… ya te lo dije ¿no? lo único imposible es mostrarte mi rostro.
Yagami Ligth miraba al Shinigami Eros mientras sus ojos lo examinaban cuidadosamente.
- ¿Cómo sabes mi nombre?
- Eso es fácil quien no conocería al dios de este mundo ¿no es así dios?
- Te equivocas, desde que hace cinco años solo pocas personas conocen mi nombre verdadero desde hace diez años yo he sido conocido como L, entonces Shinigami Eros ¿Cómo sabes realmente mi nombre?
- Veo que Ryuk encontró un humano interesante, estoy seguro que si el tiene esa Death Note lograre mi objetivo. –Pensaba Eros de forma maliciosa en su mente.
-Bien te diré la verdad, yo te he observado desde que encontraste la Death Note.
En ese momento Ligth soltó una expresión sorpresiva mientras abría los ojos hasta su punto máximo e incluso retrocedió algunos pasos.
- ¿Me has observado? –Ligth apretó fuertemente los dientes. -¡Maldito! Entonces por que Ryuk nunca me…
- Es fácil, si un Shinigami ve a otro Shinigami no es necesario decirle al humano que tiene la Death Note que lo ha visto, o acaso ya olvidaste cuando buscabas al segundo Kira, ciertamente cuando Ryuk vio a Rem aquella vez en Shibuya no te lo dijo ¿o si?, de todas formas nunca he hablado con Ryuk ni con Rem tuve mucho cuidado para que ellos no me vieran aun asi ya que cualquiera que haya tocado una Death Note puede verme tu incluso pudiste haberme visto sin que siquiera Ryuk te dijera que yo estaba ahí.
- Pero a todo esto ¿como sabias que yo había obtenido la Death Note? es decir, si tu me observabas aun asi este mundo es muy grande incluso encontrarme es una tarea difícil asi que ¿Cómo?
- Me atrapaste de nuevo Ligth, es verdad, este mundo es enorme pero aunque perdí mis derechos como Shinigami aun conservo la habilidad de sentir las Death Note… veras Ligth cuando una Death Note toca el mundo humano todo los Shinigamis que se encuentren ahí en ese momento sentirán su presencia no importa en que lugar este, es por eso que cuando sentí la presencia de la Death Note decidí ver que Shinigami había sido tan estúpido como para dejar caer su libreta al a este mundo.
- Este Shinigami es muy diferente a Ryuk, no se porque pero aunque no lo pueda ver tengo una extraña sensación, el me conoce muy bien, miserable siempre estuvo espiándome, pero ahora mas que nunca debo ver cuales son sus planes. –Pensó Ligth mientras dirigía sus pasos hacia el sillón rojo que tenia en su despacho, se dejo caer en el sillón y fijo su vista de nuevo en Eros.
- Ya me dijiste la razón por la que puedo verte pero ahora háblame más sobre obtener la inmortalidad.
- Claro Ligth, para obtenerla necesitas una Death Note.
- En este momento tengo en mi posición dos Death Notes conmigo eso no es problema.
- Esas Death Note son inservibles para la inmortalidad necesitas una Death Note mas especial, veras Yagami Ligth lo que tu necesitas es conseguir la Death Note Suprema.
- ¡¡Death Note Suprema, ¿es acaso una Death Note diferente? dímelo ahora mismo Eros!!
- Es muy diferente a la que tu tienes Ligth, esta Death Note Suprema fue creada por los primeros Shinigamis que existieron en el mundo Shinigami incluso antes que nosotros los Shinigamis actuales llegáramos ya existían otros Shinigamis mas poderosos, sin embargo muchos de ellos fueron responsables de una guerra que se desato hace cientos de siglos en el mundo Shinigami a causa de la creación de un cuaderno muy especial, la Death Note Suprema, pero el poder trajo avaricia entre ellos y todos ellos querían el poder para ellos mismo por eso se desato la guerra y nuestro mundo Shinigami aun continua devastado hasta ahora en la actualidad, como sea muchos de ellos murieron en su lucha por apoderarse del cuaderno, el único que logro sobrevivir es el que los Shinigamis de ahora conocemos como el rey Shinigami.
- Ya veo es interesante la historia de tus antepasados pero aun asi que poder ganarían los Shinigamis con la Death Note Suprema, es decir, con sus Death Note ya son capaces de ser inmortales ¿que beneficio les traería ese cuaderno?
- Es sencillo, presta atención a esto Ligth, los Shinigamis no podemos matarnos unos a otros es imposible incluso escribiendo el nombre en nuestras libretas no podríamos matarnos, es por eso que esta Death Note es tan especial, este cuaderno permite matar Shinigamis, ellos la crearon para gobernar el mundo Shinigami y que su poder permaneciera para toda la eternidad como veras incluso un Shinigami puede morir si deja de escribir nombres pero ellos deseaban matar a Shinigamis de aquella época para absorber su vida y asi llegar a un punto mas allá de la vida eterna pero es claro que el poder los corrompió y todos ellos pelearon por el poder y entre ellos mismo se mataron.
- Interesante, eso quiere decir que el rey Shinigami tiene la Death Note Suprema como ultimo sobreviviente ¿cierto?
- Falso Ligth, el escondió la libreta para que ningún Shinigami la obtuviese, incluso después de que la tuvo en su poder decidió que era mejor esconderla que arriesgar su vida temiendo que un Shinigami se la arrebatara para matarlo a el, claro que el rey tiene una libreta que su propia libreta y tiene un beneficio algo aburrido.
- ¿Aburrido?
- Si permite matar las veces que se quiera a un humano pero eso es aburrido en cambio la Death Note Suprema esa es un objeto realmente valioso.
- Ja, si es tan valioso por que no lo tomas tu mismo.
- ¿De que hablas Ligth?
- Es obvio ¿no?, tu me contaste todo eso pero si tu sabias de la existencia de ese cuaderno ¿por que simplemente no lo tomaste?
- Aquí es donde se torna interesante Ligth, el rey Shinigami quemo mi cuaderno por que descubrió que yo sabía la existencia de la Death Note Suprema y me desterró del mundo Shinigami.
- ¿Desterrado?
- Así es, cuando un Shinigami es desterrado además de perder todos los derechos de un Shinigami como los ojos y la habilidad para obtener mas años de vida escribiendo el nombre de un humano es evidente que si escribo el nombre de un humano en una Death note cualquiera el humano simplemente moriría y sus años de vida no se me agregarían a los míos, un Shinigami desterrado esta destinado a vagar en el mundo de los humanos hasta que muera, es obvio que como ya no tengo mi Death Note y no puedo agregarme años moriré en cuando se terminen los últimos años de vida que me agregue al matar humanos pero eso fue mucho antes de ser desterrado.
- Ya veo, así que es eso, este Shinigami ha dicho algo valioso, incluso con esa Death Note yo sobrepasare las capacidades de un dios, iré mas allá de lo que es un dios. –Pensó Ligth maliciosamente. – Pero debo tener cuidado, el no es un Shinigami que se le pueda engañar tan fácilmente además anteriormente trato de engañarme.
- Entonces ¿que dices Ligth, te interesa mi oferta?
- Solo una cosa mas Eros, ¿Qué ganarías tu?
- ¿Qué que ganaría?
- Tu me dijiste esa información pero ¿tu que ganas?, es decir, aunque no puedo ver tu rostro es obvio que no eres la clase de Shinigami que le diría a alguien sobre esa Death Note, tu tendrías que ganar algo asi que ¿Qué quieres a cambio?
- Eres listo Ligth, muy listo pues si quiero algo sencillo, algo que puedes cumplir tu fácilmente, Yagami Ligth yo te daré la Death Note Suprema si tu matas a todos los Shinigamis del mundo.
Ligth volvió a soltar una expresión de sorpresa y se relajo.
- ¿Matar a los Shinigamis, solo eso?, puede ser que me haya equivocado y que este Shinigamis sea realmente tan estúpido, es obvio que si obtengo la Death Note Suprema podre matar a cualquier Shinigami eso será cosa fácil. –Dijo Ligth para si mismo mientras miraba Eros y sonreía.
- Trato hecho, de todos modos con esa Death Note será sencillo, además no me lo tienes que decir pero es obvio que matas a los Shinigamis por venganza ¿cierto?.
- Interesante deducción Ligth, es correcta esos Shinigamis pagaran por haberme desterrado.
- Bien, entonces empecemos, dime como vamos al mundo Shinigami.