viernes, 8 de enero de 2010

10 Dios (神)

-Ahora ambos Shinigamis yacían rendidos en el suelo agonizantes mientras Yagami Ligth los miraba sonriendo maliciosamente.
- ¿Co… co… co… mo rayos pasó? –Preguntó el rey Shinigami mientras trataba de alcanzar la pierna de Ligth en un intento de lastimarlo con sus puntiagudos dedos.
Ligth se alejó unos centímetros a un punto donde el rey Shinigami no pudiera tocarlo.
- ¿Quieres saber como?... bien, es lo mínimo que puedo hacer ahora que he ganado, pues veras, fue muy sencillo en realidad, el primer paso fue convencer a ese Shinigami de que me ayudara a encontrar la libreta, una vez convencido él me llevó a aquel lugar prohibido para los Shinigamis, la verdad no creí que fuera tan fácil encontrar la Death Note en ese lugar pero asi fue, el resto fue aun más sencillo, hice que Justin buscara en una lápida diferente a la tuya, dándole un nombre falso.
- Es por eso que el trató de matarme usando un nombre diferente. –Interrumpió el Rey Shinigami.
- Así es, el nombre falso fue la clave de todo para que Justin me dejara libre el camino para encontrar la Death Note; una vez que la tuve en mis manos solamente tuve que arrancar una hoja de la misma libreta y guardarla conmigo, naturalmente, tenia que hacer que Justin me trajera a ti, y eso fue exactamente lo que hizo; en el momento en el que el fingí mi muerte cuando escribiste mi nombre fue justo ese instante cuando escribí sus nombres.
Yagami Ligth introdujo una de sus manos dentro de su saco y extrajo una hoja con caracteres escritos, era obvio, los caracteres pertenecían a ambos Shinigami.
- Pero debiste haber muerto con mi Death Note… entonces ¿Cómo demonios sobreviviste?
- Un Shinigami me dijo que una vez que los humanos entran aquí son considerados como muertos.
- Ese Shinigami… ¿Es Eros, cierto? –El Shinigami no despegaba su mirada de Yagami Ligth como si esperara que respondiera.
- Ya te lo había dicho, Eros fue quien me ayudó a entrar a este mundo, él fue el que explicó todo sobre el mundo Shinigami y sus reglas.
El Rey Shinigami agachó su cabeza por unos segundos contra el piso, luego se reincorporo rápidamente y comenzó a reír macabramente, era como si aquella contestación de Ligth hubiera provocado su risa.
- No creas que todo lo que Eros dice, es más, ni siquiera sabes que Eros realmente no es…
En ese momento algo sucedió, el Rey se había quedado estático, su mandíbula se había quedado completamente abierta. Ligth lo miró atentamente mientras todo su rostro se impactaba contra el suelo, el Rey Shinigami había muerto.
- ¿Eros realmente no es?... ¿No es qué?... el rey Shinigami iba a decir algo sobre Eros, ¿acaso Eros me oculta algo?... ¿pero qué? –Pensó Ligth observando al rey Shinigami, deseando que su boca volviera a articular palabras para terminar la frase.
- Bueno, a fin de cuentas ahora tengo la Death Note Suprema, con esto ahora, sin duda, ya no habrá nadie que se oponga a Kira. –Dijo Ligth caminando en dirección al, ahora, cuerpo sin vida de Justin, y arrancando de sus filosas manos la Death Note.
Ligth ahora sujetaba con ambas manos la Death Note, la contempló con un brillo en sus ojos.
- ¡¿El rey fue asesinado por un humano?! –Dijo una voz detrás de Ligth.
Ligth reconoció al instante aquella voz y dirigió su mirada en la dirección de donde provenía, la cual pertenecía a Sidoh, quien no paraba de mirar a Ligth sorprendido.
Ligth emitió una risita y luego miró a Sidoh.
- Tú serás el siguiente Shinigami. –Dijo Ligth levantando su pluma mientras con la otra mano abría la Death Note.
- ¡No! ¡Por favor no me mates! ¡Te lo suplico! –Exclamó Sidoh aterrado. -¡Haré lo que quieras, pero no me mates, por favor!
- ¿Lo que quiera? –Preguntó Ligth mientras volvía a soltar una risita. –¿Acaso será tan fácil engañar a este Shinigami? Con su ayuda mataré al resto de los Shinigami como se lo prometí a Eros, de hecho, sin Shinigamis no habrá riesgo de que alguien intente robar la Death Note. –Pensó Ligth.
- ¿Qué dices humano? Haré lo que desees.
- Muy bien, no te mataré si me llevas donde están los demás Shinigamis.
- De acuerdo pero… ¿Por qué quieres hacer eso?
- Eso no te incumbe ¡Hazlo o escribiré tu nombre y morirás! no creas que me he olvidado de tu nombre Sidoh.
- Entonces, tú quieres matar a los demás Shinigamis ¿verdad?
- Tal vez, pero si me llevas con ellos no tendré que matarte ¿entiendes?
- Bien, pero debes prometerme que no me matarás a mi también ¿de acuerdo?
- Por ahora no estas en posición de exigirme nada Shinigami, solo limítate a hacer lo que te pido.
Sidoh no dijo ni una palabra más, simplemente se dio media vuelta y comenzó a caminar, Yagami Ligth interpretó aquel silencio como un “sígueme”.
Ahora, minutos después, los primeros Shinigami caían muertos, Sidoh le indicaba a Ligth cada nombre del respectivo Shinigami mientras, se repetía la misma escena que Ligth había presenciado con el Rey Shinigami y, al igual que los humanos, los Shinigamis parecían sufrir ataques al corazón.
Ligth escribía cada nombre con satisfacción mientras Sidoh se limitaba a ver aterrado como los Shinigamis eran asesinados.
Kinddara Guivelostain, Meadra, Daril Ghiroza, Zellogi, Nu, Calikarcha, Guuku, todos esos nombres eran anotados en lista de forma ascendente, una vez asesinado el último Shinigami Ligth miró la libreta una vez más contemplando el poder que tenia entre sus manos.
- Son todos, humano, con excepción mía y de Ryuk.
- ¡Ryuk! es cierto, aun me falta eliminarlo. -Pensó Ligth. –Fuiste de mucha ayuda Sidoh, ahora solo me queda una cosa por hacer para terminar mi misión aquí.
Ligth tomó su pluma y lentamente escribió el nombre del último Shinigami que aun quedaba en ese momento.
Shinigami Sidoh
- Lo siento Shinigami, en el mundo de Kira no hay lugar para los Shinigamis.
- Eres un humano muy extraño e interesante, ya sabía que moriría y que no cumplirías tu promesa. –Dijo Sidoh mientras él también caía desplomado.
Tras el sonido seco de la caída del Shinigami un silencio perpetuo se alzó en aquel lugar, era como si el mundo Shinigami se hubiera vuelto más oscuro de lo habitual, pero eso a Ligth no le importaba en lo mas mínimo, él solo podía observar el objeto imponente que sujetaba en sus manos, apenas podía creerlo, su cuerpo se erizaba completamente, incluso llegaba a sentir una sensación calida al tenerla junto a el.
- Ya está, ahora solo debo regresar. –Pensó Ligth mientras sacaba de su saco la pequeña hoja de Death Note, que horas atrás había utilizado para entrar al mundo Shinigami.
- Ahora debo escribir de nuevo mi nombre, pero ya me he quitado cinco años, eso quiere decir que si me quito otros cinco serán diez… y si muero, quiere decir que mi muerte estaba destinada a suceder antes de esos diez años que voy a quitarme, lo que significa que moriré y todo habrá sido en vano. –Pensó Ligth mientras sujetaba el trozo de Death Note en su mano. –No hay opción, es la única forma. –Dijo Ligth mientras tomaba nuevamente su pluma y escribía su nombre
Yagami Lig…
- Siempre lo he dicho Ligth, eres un humano muy interesante. –Una nueva voz se había manifestado en el mundo Shinigami, la cual había interrumpido a Ligth. –Creo que viendo la situación esta será mi última manzana ¿me dejarías disfrutarla hasta el final?
Ligth hizo un trago de saliva áspero mientras volteaba para ver de donde provenía la voz, pero no parecía sorprendido, pese a que su corazón delataba lo contrario, aun así Yagami Ligth no había cambiado su semblante.
- Ryuk… así que has estado aquí todo este tiempo.
- No… llegue hace un par de minutos… mi sorpresa más grande fue encontrarte aquí Ligth, pero viniendo de un humano tan interesante como tú no me sorprende. –Dijo Ryuk dando un mordisco grande a la manzana que sostenía entre sus manos. –Dime Ligth ¿como hiciste para llegar a este mundo?
- Lo siento Ryuk, eso algo que no voy a revelarte, al igual que los Shinigami esconden muchos secretos, yo tengo los míos.
- Ya veo Ligth, veo que la Death note que traes contigo es diferente, siento algo muy extraño al tenerla cerca. –Dijo Ryuk nuevamente dándole un gran y ultimo mordisco a su manzana.
- ¿Ya has acabado?

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