viernes, 8 de enero de 2010

9 Engaño (騙す)

Las manos de Yagami Ligth se posaban sobre aquel objeto, apenas y podía creerlo, el sentimiento de estar tocándolo provocaba que su corazón latiera fuertemente e incluso una sonrisa casi diabólica se dibujó en sus labios.
Ligth se puso de pie y miró fijamente a Justin, quien aun continuaba escarbando.
- Ya no tienes que escarbar más, parece que el rey Shinigami si pensó un plan elaborado después de todo. –Dijo Ligth mientras extendió sus manos de modo que Justin pudiera ver claramente la libreta.
El lugar donde deberían encontrarse las orbitas oculares de Justin era sustituido por un vacio oscuro, típico de todos los cráneos, pero en aquel momento incluso en aquellos agujeros sin fondo podía apreciarse un brillo profundo.
- Tonto. El sigue pensando que Juvell es realmente el verdadero nombre del rey Shinigami, continuaré fingiendo a ver hasta dónde puede serme útil este sujeto, por ahora debo darle la libreta. –Pensó Ligth
Ligth se acercó hasta un punto donde los huesudos dedos de Justin lograban alcanzar la libreta y la tomó de un extremo; finalmente las manos de Ligth liberaron la libreta hasta que Justin la tuvo en su totalidad.
- ¿Sabes que al darme esto podría simplemente matarme?
- Si, eso ya lo se, pero espero que al menos me dejes vivir un rato más, después puedes matarme si lo deseas… pero aun me queda algo por ver… Justin… no me importa lo que hagas conmigo, ¡Solo quiero que mates al rey Shinigami primero!... quiero ver con mis propios ojos la muerte del Shinigami más poderoso, quiero ser capaz de ver su rostro al llegar su muerte.
Justin miró a Ligth y luego la libreta, nuevamente sus agujeros negros volvieron a soltar un especie de resplandor misterioso.
- Bien, mereces algo de compasión por haberme dado la libreta, pero aun así fuiste tan estúpido como para dármela, asi que si lo deseo puedo terminar con tu vida en el instante que me plazca.
- Si, es un trato… después de todo mi cuerpo humano ya no existe, asi que no tengo problemas con tus condiciones.
Justin miró a Ligth incrédulo y luego comenzó a reír.

Mundo Humano
Dorian musitaba unas palabras cerca de un objeto plastificado y oscuro, sin duda alguna era un auricular que sostenía con una mano mientras con la otra hacia unos movimientos extraños.
- ¡No estoy mintiendo!… ¡Realmente lo vi! –Decía Dorian constipado
- Dorian, cálmate, seguramente fue tu imaginación… no debiste ir con L, es profesional, solo estas estorbándole. –Decía una voz femenina del otro lado del auricular
- ¡Yo sé lo que vi, no estoy loco y sé que Kira está detrás de todo esto!
- Dorian, por favor tienes que regresar a la SPK ¡ahora!, es una orden.
Dorian miraba el auricular como si aquel aparato fuera la mujer del otro lado del aparato, mientras veía el pequeño aparato recordaba aquella conversación con el presidente, luego miró nuevamente el objeto y se lo colocó en el oído.
- Lo siento Juliet, pero debo hacer lo que creo correcto, pensé que tú me comprenderías, pero veo que Kira también te tiene engañada. –Dijo Dorian con un tono decidido, mientras, sin esperar respuesta de Juliet colgó el teléfono.
- ¿Kira? ¿De qué hablas? ¿No pensaras que… -La voz de Juliet se había escuchado por ultima vez antes de que Dorian colgara el auricular
Nuevamente Dorian colgó, y descolgó casi al instante el teléfono e introdujo una moneda pequeña luego marco un numero de seis dígitos y esperó, pocos segundo después una voz casi mecánica y computarizada contesto.
- Asuntos Internos ¿Puedo ayudarle?
- Si Srita., necesito que me comunique con la casa blanca, necesito hablar con el presidente, dígale que Habla Dorian Houston, el entenderá, es urgente.
La voz del otro lado del auricular tardó en contestar, Dorian agachó la cabeza y esperó respuesta.
- Lo conectaré con el presidente. –Dijo la voz mientras Dorian sonreía triunfante.

Mundo Shinigami
Ligth caminaba, sin saber, a donde Justin se dirigia, el solamente se limitaba a mirar a sus alrededores, pero no había mucho que observar pues todo el lugar se encontraba cubierto por una vegetación seca, acompañada por los cráneos que Ligth simplemente se limitaba a apreciar.
Pero entonces logró divisar algo a lo lejos.
Aquello era un lugar totalmente abierto al aire libre, denotaba una sensación de estar recorriendo el mismo lugar una y otra vez, sin embargo, aquel lugar poseía algo diferente, ya que a mitad del camino se encontraba un enorme trono, a lo lejos era visible su gran tamaño y el resplandor que emanaba era casi mágico; el resplandor dorado de aquel gran objeto provenía, sin duda, del oro. Pero más impactante que el mismo oro, era el Shinigami posado sobre ese objeto dorado, el cual Ligth aun no lograba distinguir correctamente debido a la lejanía.
- Al rey le gusta sentarse con estilo. –Dijo Ligth quien miraba a Justin, quien ni siquiera respondió, pero realmente Justin no había entendido aquella expresión de Ligth, pues en el mundo Shinigami el oro no tenía mucho valor, el verdadero oro, para ellos, eran las manzanas del mundo humano.
Instantes después de que Ligth hubiera musitado esas palabras Justin sacó una pequeña pluma, abrió la libreta y comenzó a reír.
- ¡Quiero ver su cara¡… ¡Quiero ver la cara del Shinigami más poderoso cuando sea derrotado por un Shinigami inferior!... ¡Sé que estas ahí!
Aquellas palabras hicieron que el Shinigami mirara fijamente aquel objeto y, casi mecánicamente, se levantara de su silla, como si un resorte lo hubiera empujado.
- Ju Ju Ju stin. –Decía el Rey, mientras miraba la libreta que Justin cargaba en sus manos.
Fue en ese momento cuando Ligth pudo contemplar al Shinigami considerado por todos como el Shinigami supremo.
Su cuerpo era largo, similar al de Ryuk, vestía cientos de joyas en sus dedos y una especie de túnica cubría su cuerpo, de igual manera, llena de joyas, su cabeza era algo extraña al igual que al de todos los Shinigami, era algo afilada del frente y tenia unos enormes dientes, sus ojos eran rojos como si estuvieran incendiados en fuego todo el tiempo, y algunos raros orificios estaban sobre sus mejillas, sus dedos y pies eran puntiagudos, iguales a la mayoría de los Shinigami.
- Así que durante todo este tiempo nos has engañado.
- Justin…. eso que tienes en tus manos… ¿Cómo?
- Es un pequeño regalo que me ha dado el destino… con esto llega una nueva era Shinigami.
El rey en aquel instante fijó su mirada sobre Yagami Ligth y, sin que Justin lo esperara, sacó su libreta de entre su túnica, la abrió a una velocidad increíble y, como si el mismo viento la hubiera impulsado, la libreta se detuvo al instante en una hoja en blanco, luego a una velocidad suprema, el Rey tomó una pequeña pluma y escribió tan rápido que pareció como si hubiera sido capaz de detener el tiempo.
- Yagami Light, Nadie nunca ha sido capaz de ganarme a escribir nombres en la Death note, soy el más rápido de este mundo… aun así, jamás espere que un humano como tu llegaría hasta el mundo Shinigami… así que los rumores de que Ryuk había encontrado un humano muy interesante son ciertos… pero ya no te queda mucho tiempo ya que gracias a mis ojos de Shinigami y mi velocidad de escritura morirás sin remedio.
- Tu también morirás Juvell. -Dijo Justin con un aire triunfante
Apenas Justin pronunció aquellas palabras, el rey shinigami comenzo a reir freneticamente, luego se contuvo y hablo.
- Entonces ¿Qué esperas Justin? Ese humano ya te ha contado lo que es capaz de hacer esta libreta, adelante, mátame.
- Eres un miserable… estoy apunto de hacerlo… pero quería ver con mis propios ojos tu rostro en el momento de tu muerte.
Justin colocó su pluma y delicadamente escribió:
Juvell “Rey Shinigami”
- Supongo que con escribir tu nombre será más que suficiente. –Dijo Justin mientras su voz daba la sensación de que en cualquier momento comenzaría a reír.
- Así es Justin, con escribir mi nombre es suficiente, cuando me destruyas tú serás el nuevo rey.
Ligth no parecía siquiera inmutarse de la conversación de ambos Shinigami, era como si aquella conversación fuera tan estúpida que era mejor ignorarla.
- Pero primero morirás tu Yagami Ligth… aunque me hubiese gustado que me contaras como diablos te enteraste de esta libreta.
- Eros me lo dijo. –Dijo Ligth mientras miraba fijamente al rey.
- ¡¿Eros?!... pero entonces… miserable, así que Ero…
En ese momento y antes de que el rey Shinigami pudiera terminar la frase Ligth apretó fuertemente su ropa contra su pecho e hizo una simulación increíble, incluso la respiración y sus ojos, parecía que Ligth realmente agonizaba; finalmente se desplomó en el suelo, cayendo de bruces y dándose un fuerte golpe en el suelo con el rostro, sin duda, había simulado su muerte.
- Ya esta… ahora Justin, tal vez es cierto que conseguiste la libreta que podría matarme pero es hora de la verdad y que yo mismo te desengañe… no moriré.
- ¡¿Cómo?! – Exclamó Justin.
- Es simple, te diré la verdad, mi nombre no es Juvell.
Justin miró fijamente al rey mientras sonreía y nuevamente soltó una carcajada.
- Así que el humano me engañó, él me hizo creer que tu nombre era Juvell, pero veo que ese humano trato de apoderarse de la libreta… aunque ¿Por qué me la entregó? Tal vez se dio cuenta de que yo lo hubiese atrapado antes de que escribiera mi nombre… en cualquier caso no te preocupes, leí los nombres de todas las tumbas, solo tengo que probar todos los nombres y listo, acabaré contigo.
El rey Shinigami nuevamente se había estremecido, pero antes de que Justin volviera a escribir, el rey se había abalanzado contra él, Justin sin pensarlo abrió sus alas y se dirigió al cielo a una velocidad impresionante.
- Aun así… este humano conocía a Eros, hubiera disfrutado mucho torturándolo con mi Death Note, ya que me permite matar a los humanos una y otra vez, pero ahora que su corazón se detuvo no podré hacerlo, aun asi Justin tiene la libreta y si leyó todo los nombres seguro que alguno es el mío. –Pensó el Rey Shinigami, mientras también abría sus alas y seguía a Justin.
Justin escribía nombres lo más rápido que podía mientras los pronunciaba al momento de escribirlos.
- Jero, Kizam, Juvell, Ozel, Ghedatzu, Alad, Izanaga…
Antes de que pudiera escribir el último nombre, Justin había dejado caer la pluma en dirección al suelo el cual parecía lucir como una vortice verticual casi infinito, su rostro se evocaba al cielo mientras su cuerpo se sentía extraño, el Rey Shinigami estaba a pocos metros de él cuando vio que la pequeña pluma había rozado cerca de él y observó a Justin.
- Parece que no escribí el nombre correcto.
Después de aquellas cortas palabras Justin se desplomó en picada en dirección al suelo.
- ¿¡Como demonios!? . –Pensó el Rey mientras Justin continuaba cayendo en picada.
Después el Rey comenzó sentir una sensación extraña, era un tipo de ardor en el pecho y un especie de aire frio recorrió el resto de su cuerpo, de pronto, se sintió débil y nuevamente imitó a Justin pues también cayó al suelo a una velocidad increíble simulando un meteorito.
Su cuerpo había azotado contra el duro suelo del mundo Shinigami.
Apenas podía abrir sus ojos, pero con un poco de esfuerzo lo logró y lo que vio lo impactó profundamente, sus ojos le brindaban una visión borrosa, apenas y podía ver, pero aquel objeto que se posó delante de él lo hizo sentir el miedo una ultima vez, ante el se encontraba Yagami Ligth erguido y riendo a carcajadas, mientras ambos Shinigamis estaban agonizantes en el suelo.
- A veces los humanos hacen cosas sorprendentes ¿no creen? –Decía Ligth mientras reía nuevamente.

8 Death Note Suprema (デスノート 最高)

-Preguntas por qué estoy aquí? –Dijo Ligth mientras miraba a Sidoh. –Es simple, estoy en este mundo por haber usado la Death Note.
- ¿A qué te refieres con eso, humano? –Preguntó Sidoh mientras, con sus pequeñas manos, se rascaba su cabeza.
- Te lo explicaré, aquellos humanos que han utilizado alguna Death Note en su vida, al morir, el reglamento indicaba que ellos irían a parar a la nada. Parece que “la nada” realmente se refería al mundo Shinigami.
- Ya veo, pues entonces bienvenido al mundo Shinigami, pero es curioso, desde que recuerdo jamás he visto a ningún humano en este mundo.
- Tal vez sea por que soy el primero que ha usado una Death Note en la tierra.
- Es verdad, bueno, debo irme humano, nos veremos por aquí.
Sidoh dió media vuelta y comenzó a caminar.
- ¡Espera!, aun hay algo que quiero preguntarte.
- ¿Qué sucede humano? –Dijo Sidoh dándose de nuevo media vuelta.
- Veras, necesito ver al rey Shinigami en estos momentos.
- ¿¡El rey Shinigami!? –Exclamó Sidoh abriendo los ojos y comenzando a sudar –No es tan fácil verlo, para hacer eso tendrías que pedir permiso a Justin.
- ¿Justin?
- Su nombre es Armonia Justin Beyondormason, pero es demasiado complicado, el punto es que el es reconocido por el rey Shinigami como su mano derecha, y primero tendrás que hablar a Justin para poder ver al rey.
- No importa eso, dime donde encuentro a ese tal Justin. –Decía Ligth muy seguro de sí mismo, como si no tuviera miedo de las palabras de Sidoh, sin embargo no titubeaba por el hecho de ser inmortal en aquel mundo.
- Si quieres verlo sigue ese camino. –Dijo Sidoh mientras apuntaba con sus pequeños dedos a una dirección que estaba hacia la derecha de Ligth.
- Debo irme, nos veremos luego, humano. -Dijo Sidoh mientras se alejaba caminando a modo de pingüino.
- Con que Armonia Justin, de acuerdo, entonces debo encontrar a ese tal Justin –Pensó Ligth.
Una vez más, Ligth comenzó a caminar en dirección de su mano derecha.
Como si los minutos se hubieran convertido en horas Ligth miraba a su alrededor buscando a aquel individuo que Sidoh había descrito, sin embargo, aquel lugar solo mostraba cientos de huesos apilados en un orden irregular y vegetación totalmente muerta.
De pronto, a lo lejos, había divisado algo moverse. El movimiento que hacía aquel individuo era simétrico, es decir, repetía una y otra vez la misma acción y poseía una forma encorvada recargada en un objeto que, detrás de él, lucía como un especie de gran poste de forma irregular, Ligth miró fijamente a aquel cuerpo mientras se acercaba y se posicionaba frente a él, el sujeto apenas y se había percatado de su presencia cuando, de pronto, Ligth miró y el sujeto levantó su mano, ofreciéndole un objeto algo corrugado y oscuro.
- Manzana. –Había dicho el individuo.
Ligth observó el objeto que se encontraba detrás de aquella criatura y vio fijamente hasta que sus ojos armaron el objeto de forma coherente, era un árbol de manzanas, todas ellas igual a la que le había ofrecido el Shinigami.
- No gracias, busco a un tal Justin ¿lo conoces?
- Estas viéndolo, ¿En qué te puedo ayudar, humano?
Ligth miró extrañado a Justin mientras, en su mente, se preguntaba por qué Justin no había reaccionado ante su presencia.
- Quiero hablar con el rey Shinigami.
- Eso es imposible, el rey no acepta visitas de humanos. –Dijo Justin casi al instante que Ligth pronunció aquellas palabras.
- En ese caso, me gustaría hablar contigo.
Justin no dijo otra palabra, en ese momento se reincorporó y Ligth observó fijamente a aquel Shinigami en su totalidad, era un esqueleto de gran tamaño, sobre su cuello y pecho cientos de joyas brillaban, el resto de su cuerpo parecía estar constituido de simples huesos.
- Entonces te tengo una propuesta Justin, ¿qué te parecería tener más poder que el rey Shinigami?
Justin miró a Ligth detenidamente y luego, como si no le importara lo que Ligth había dicho, mordisqueó su manzana.
- ¿Más poder que el rey Shinigami?, eso es imposible.
- Pero, ¿y si eso fuera posible? ¿Qué harías? –Preguntó Ligth sonriendo maliciosamente.
- Continua humano.
- Primero responde mis preguntas, y a cambio, yo te enseñaré una forma de ser superior al rey.
- Así que quieres negociar en este mundo, los Shinigamis controlamos todo, si quisiera podría escribir tu nombre y asesinarte.
- Antes de continuar quiero saber por que no te sorprendes de ver un humano en tu mundo.
- He vivido mucho tiempo en este lugar, donde todo es posible, incluso cosas que uno jamás esperaría que sucedieran suceden. Se podría decir que no me preocupa que estés aquí, sigues siendo humano, eso te hace vulnerable a mi Death Note.
- Interesante… entonces no tienes nada que perder, si hacemos un trato y yo rompo mi promesa simplemente podrías matarme con tu Death Note, ¿Qué dices? ¿Aceptas?
Justin permaneció en silencio unos cuantos segundos antes de volver a hablar.
- De acuerdo, ¿Cómo puedo vencer al rey Shinigami?
- Sencillo, si quieres vencer al rey necesitas una Death Note.
- ¿Es acaso que no conoces las reglas los Shinigamis? no podemos morir por escribir nuestros nombres en la Death Note.
- Tranquilo, eso ya lo sabía, pero la Death Note de la que yo hablo es capaz incluso de matar a los shinigamis
- Eso es imposible, no existe tal cosa.
- Quizá no, o quizá si, en cualquier caso, eres libre de creerme o ignorar mis palabras, supongo que a fin de cuentas tu lealtad al rey Shinigami no te permite creer en lo que digo.
Armonia Justin miraba a Ligth mientras daba el último mordisco de su manzana y miraba al cielo.
- Ya te lo dije, tienes una oportunidad… ¿Ahora donde esta esa Death note?
- Tranquilízate, ni siquiera yo lo sé aun es, por eso es que requiero de tu ayuda.
Ligth transformó su rostro en la típica sonrisa maliciosa, mientras su mente desataba una lluvia de ideas.
- Para empezar, el rey Shinigami no pondría esa libreta en cualquier lugar, debe tenerla en alguna parte a la que ningún Shinigami pueda acceder tan fácil. –Pensó Ligth.
- Entonces te ayudaré, si el rey escondiera algo así de poderoso no lo pondría a la vista de nosotros los Shinigamis, en ese caso hay varios lugares que los Shinigamis ordinarios no conocen, como por ejemplo este lugar.
- ¡¿Aquí?!

7 Mundo Shinigami (世界 死神)

Ligth miraba aun asombrado a Eros mientras su corazón latía fuertemente y copiosas gotas de sudor caían de sus manos.
- ¿Suicidarme has dicho? parece ser que después de todo he decidido no entrar al mundo Shinigami.
- Tranquilo, deja que te explique, no es precisamente un suicidio, a lo que me refiero es que debes escribir tu nombre en la Death Note, ¿Sabías que puedes acortar tus años de vida con tu Death Note?
- Si, eso ya lo sabía, si se especifica la causa de muerte puedo recortar mi vida.
- Pues precisamente eso es lo que quiero que hagas, que acortes tu vida.
- Bien, entonces ¿hasta qué punto debo acortarla?
- Cinco años, es decir, debes escribir tu nombre y acortar tu vida cinco años.
Ligth miró furioso a Eros mientras sostenía el trozo de papel con un toque de nerviosismo.
- Tengo una última pregunta, ¿Qué sucederá si en el lapso de esos cinco años de vida que voy a quitarme muriera?
- Ese es el riego que implica el sacrificio, es por eso que dije que tendrías que suicidarte, ya que si en este momento tu edad es de treinta años y tu muerte se diera tres años después morirás instantáneamente porque los dos años restantes no existen realmente.
- Ya veo, entonces es riesgoso hacer algo asi, ya que si muero todo habrá sido inútil.
- Piénsalo de esta manera, es un sacrificio pequeño para obtener un beneficio mayor.
- Eros tiene razón pero ¿y si realmente mi vida acabara al escribir mi nombre? es muy riesgoso, pero el mismo Eros lo dijo, un beneficio mayor, ¿será correcto arriesgarme? –Pensó Ligth mientras miraba fijamente el trozo de papel. – Esta bien, lo hare.
- No te apresures, si bien tienes que recortar tu vida cinco años para entrar, para salir serán otros cinco años, es decir, al final de todo tendrás que recortarte diez años.
- ¡Diez Años! – Exclamó Ligth. – De acuerdo, correré el riego, eso que acabas de decir significa que tu no vendrás conmigo ¿verdad? me lo has anticipado por que tu no entraras conmigo, ¿cierto?
- Ya te lo dije, yo fui desterrado y por desgracia perdí mis derechos como Shinigami, así que tenemos desventaja pues de otro modo si tuviera mis ojos te hubiera anticipado tus años restantes de vida.
- Olvidemos eso por ahora, bien, entonces hagámoslo.
Ligth sacó un pequeño bolígrafo de su bolsillo y con letra clara y precisa escribió su nombre.
Yagami Ligth (-) cinco años

- Ya está, ¿ahora qué?
- Espera Ligth, paciencia, ya lo veras.
Ligth miraba para todos lados cuando de pronto sintió una fría y pesada brisa, y de la nada, un especie de haz de luz rodeó por completo una de las paredes del subterráneo, después ese haz de luz comenzó a tomar forma hasta que se completo un especie de círculo luminoso.
- Aquí esta Ligth, cuando pases llegarás al mundo Shinigami.
- Bien, entonces me voy.
Ligth comenzó a caminar cuando Eros lo interrumpió.
- ¡Espera!, olvidé decirte algunas cosas que debes saber.
- Pero date prisa, si alguien llega aquí abajo y ve esto estaremos en problemas.
- De acuerdo, primero que nada debes saber que, igual que los Shinigamis en este mundo somos inmortales, tu al entrar al mundo Shinigami también tendrás ese poder, en otras palabras los Shinigamis no podrán hacerte daño, ya que al escribir tu nombre en la Death Note, el mundo Shinigami te reconocerá como alguien que ya ha muerto, es decir, que en mi mundo tu estarás muerto.
- Entonces tendré ventaja contra los Shinigamis, eso es algo bueno.
- Ahora, la segunda cosa, una vez que tengas la Death Note Suprema debes encargarte de matar, como prometiste, a los demás Shinigamis, debes escribir el nombre de todos en ese trozo de Death Note, claro que tienes que dejar espacio para volver a escribir tu nombre una vez que desees salir.
- Dime esos nombres rápido.
Eros comenzó a vociferar los nombres lenta y claramente mientras Ligth los escribía en el trozo de papel, y cuando finalmente acabó lo introdujo de nuevo a su bolsillo. Luego, sin más, comenzó a caminar hacia el portal.

5 Cinco minutos antes

Afuera de Hammer Safe la gente corría desesperadamente mientras varias personas gritaban musitando unas palabras.
- ¡Corran, Kira esta en el edificio! –Gritó una mujer que se aleja del edificio
- ¡Nos va a matar a todos! –Un hombre bien vestido que corría detrás de la mujer había hablado.
- ¡¿Kira?! –Pensó Dorian mientras observaba el edificio a lo lejos. –No me digas que…
Antes de que Dorian pensara terminar la frase se hecho a correr en dirección al edificio. - L está dentro, o alguien sabe que L es Kira, o realmente Kira se encuentra ahí.
Dorian entró precipitadamente al edificio y miró para todos lados, pero no encontró a nadie, de pronto, un enorme monto de gente se acercó bajando con rapidez las escaleras.
- ¿Kira? ¿Cómo es posible? ¿Aquí? ¿En este edificio? –Dijo un hombre mientras parecía teclear un mensaje en su celular.
- ¿Qué es lo que quiere Kira aquí?
Dorian miraba a la multitud de gente salir del edificio y dejándolo nuevamente solo.
- Debo empezar a buscar, seguro L está en los pisos de arriba, pero si el es Kira me matara, sin embargo, si L no es Kira entonces debo ayudarlo a atraparlo ¿Qué debo hacer? –Decía Dorian mientras una nueva multitud bajaba del edificio.
- Por ahora lo ayudaré, registraré los pisos de abajo.
Dorian comenzó a correr rápidamente hacia el nivel subterráneo, mientras desfundaba su arma y jalaba el seguro.
Ligth en ese momento comenzaba a caminar hacia el mundo Shinigami y había introducido una de sus manos.
- Buena suerte Yagami Ligth.
Dorian bajaba los escalones a una velocidad impresionante.
Ligth introdujo su cuerpo hasta un punto donde su rostro no se veía, sin embargo, sus pies aun podía percibirse.
Dorian terminó el último escalón y apuntó en el aire su arma, miró fijamente algo que lo desoriento, un zapato que levitaba en el aire, pero segundos después, aquel objeto traspasó la pared del aparcamiento y un extraño haz de luz se difuminó hasta hacerse invisible. Dorian retrocedió unos pasos y tropezó en el suelo.
- Parece que este humano es muy problemático. –Pensó Eros refiriéndose a Dorian mientras miraba cómo el portal desaparecía por completo.
Ligth se sentía ligero, sentía el mismo aire frio que había sentido cuando el portal se había abierto, pero eso no le preocupaba en lo más mínimo, minutos más tarde aterrizó en una superficie dura y cuarteada, Ligth estaba en el mundo Shinigami.
- Así que este es el mundo Shinigami. –Dijo Ligth mientras observaba todo a su alrededor.
El mundo Shinigami lucía muy diferente al mundo real, el cielo de aquel momento era totalmente oscuro y nubloso, la superficie del piso descuartizada en su totalidad y un montón de piedras y cráneos de seres deformes estaban rodeándola.
- ¿Dónde empezar a buscar? –Pensó Ligth mientras comenzaba a caminar en una dirección desconocida. –Eros olvidó decirme donde buscar, y más aún como luce ese Death Note, ¡demonios! –Pensó nuevamente Ligth.
Habían pasado ya un par de minutos y Ligth aun continuaba caminando cuando escucho un par de risa lejanas de donde estaba el, se detuvo en seco y agudizó su oído, apenas escuchaba la conversación.
- Apuesto tres. –Escucho Ligth.
- Eso es trampa, eres igual que Ryuk.
- ¿¡Ruyk!? Entonces las voces son Shinigamis.
- Ligth siguió caminando hasta llegar a un lugar donde podía ver a aquellos raros seres y los observó con detenimiento.
Uno de ellos lucía un extraño cuerpo, tenía forma de un reptil, poseía los ojos redondos similares a los de un camaleón, un extraña cara, una cresta similar a la de los calamares, detrás de sus ojos, orbitas pequeñas parecidas a las de sus ojos formaban un arco en la cresta, delante de sus ojos tenía un extraño pico y sus dientes eran sustituidos por dos cuerpos filosos a cada lado al final de los labios inferiores, su vestimenta se conformaba por unos vestigios en los hombros similares a hombreras nativo americanas, su cuerpo era deforme y delgado similar a Ryuk, pero eso a Ligth ni siquiera lo sorprendió.
Por otro lado, el otro lucia totalmente diferente, era como una especie de babosa gigante fusionada con piel de reptil, su cabeza era ovalada y sus ojos totalmente blancos, tenia unos labios largos, y su cuerpo hacía juego perfecto con su cabeza, lucía un cuerpo deforme y relleno, era como un globo escamoso, y finalmente, detrás de él, una enorme cola.
Pero pese a esto Ligth ni siquiera se inmutó.
- Esos dos siempre apostando, pero cuando estaba Ryuk siempre ganaba.
Ligth lanzó una sonido sorpresivo al escuchar aquellas palabras y miró rápidamente al ser que estaba a su lado, Ligth lo reconoció de inmediato, era aquel Shinigami que años atrás había regresado por la libreta que Ryuk le había robado, no era otro que Sidoh.
- Yo te recuerdo, creo que eres el humano que me regresó mi Death Note, nunca había visto a un humano en el mundo Shinigami… que problema… ¿Debería matarte o decirle a Justin? … mmm… bueno, te dejaré ir si me dices por que estas aquí.
Ligth lo miró fijamente mientras se preguntaba si aquel Shinigami estaría dispuesto a ayudarlo a encontrar su objetivo.